Ciudades y asentamientos del Este VIII

Transilvania Nocturno: Ciudades y asentamientos del Este VIII (BULGARIA)

El que caiga luchando por ser libre no morirá nunca; por él el cielo y la tierra, los árboles y las bestias llorarán, por él sonará la canción del trovador…

— Hristo Botyov, «Hadhzi Dimitur»

Limitando al norte con el Danubio y al sur con Grecia. Bulgaria se mantiene apartada de sus vecinos eslavos por la historia, la religión y la reputación. Aquí, los voivodas Tzimisce se enzarzan en brutales luchas intestinas (desde qué religión seguir hasta qué facción apoyar). Los bosques proporcionan un refugio para los Gangrel errantes y sustentan a una respetable población de Señores de la Sombra, que se deleitan ante la falta de unidad demostrada por los Cainitas del lugar.

SOFÍA (SERDICA)

La tierra en torno a Sofía, la mayor ciudad de Bulgaria, forma la llanura de Sofía, rodeada por montañas por los cuatro lados: los Balcanes al norte, la cordillera de Sredna Gora al sur, las Lyulins al oeste, y el pico de granito del Monte Vitosha al sudoeste. Estas defensas naturales suponen un fuerte freno para los posibles invasores. Fundada por la tribu tracia de los serdi en el siglo VII a.C., la ciudad conocida entonces como Serdica cayó cuatro siglos después ante los romanos, que la resguardaron con robustas murallas y la convirtieron en capital de la Dacia Interior. Así fortificada, Serdica se convirtió en un nexo vital a lo largo de la vía romana que se extendía entre Naisus, en el Adriático, y Constantinopla. En el siglo IV, bajo el gobierno de Constantino, la ciudad (conocida como Triaditsa) prosperó como centro de comercio. Gran parte quedó destruida en la invasión huna del año 441, para ser reconstruida cuando el imperio Bizantino recuperó el control. En el siglo IX, los búlgaros extendieron su influencia a la región en torno a Triaditsa, rebautizada como Sredets. Su ubicación volvió a darle un papel vital en el Primer Imperio Búlgaro. La posterior reconquista por los bizantinos en el año 1018 hizo poco por disminuir su importancia. Recientemente recuperada por los victoriosos hermanos Asen, Sredets continúa siendo uno de los principales centros de la cultura y el comercio. Muchos residentes están empezando a referirse a ella como Sofía, la ciudad de la sabiduría.

DESCRIPCIÓN

Aunque parte de los muros de piedra romanos originales siguen rodeando la dudad, han sido reforzados por los sucesivos ocupantes búlgaros y bizantinos. Los ríos Perlovets y Vladaya, fácilmente vadeables y poco más que unos arroyos anchos, flanquean la ciudad, proporcionando fácil acceso al agua (un factor muy importante en los asedios). Hay torres de vigilancia a intervalos regulares a lo largo de las murallas y a ambos lados de la puerta principal, dando a la guarnición una vista general de la llanura.

EL MERCADO

El centro de la ciudad es una gran plaza del mercado, donde los granjeros de la fértil Llanura de Sofía acuden para vender sus productos y los artesanos de la ciudad ofrecen su trabajo. La población Cainita se mantiene al tanto de los eventos cotidianos mediante criados ghoul que frecuentan el mercado.

CASTILLO DE SERDICA

Dominando el sector occidental de la ciudad, el Castillo de Serdica sobre la fortaleza romana original construida durante el gobierno de Justiniano y más tarde reconstruida por los búlgaros en el siglo IX. Los niveles subterráneos del castillo son el hogar del Príncipe Lasombra de Sofía, Basilio el Mayor. El castillo es la residencia de Andras Tibor, cuñado de Pedro e Iván Asen. Habiendo recibido el titulo de «Protector de Serdica». Andras espera en secreto que sus ambiciosos parientes le eleven a una posición de mayor realeza cuando consigan establecer un nuevo Imperio Búlgaro.

IGLESIA DE SANTA SOFÍA

Cerca de la muralla oriental de la Ciudad, simboliza la influencia bizantina de la capital de Bulgaria. Fue erigida a finales del siglo VI, durante el reinado del Emperador Justiniano, y es una basílica de tres naves en forma de cruz, con una elaborada cúpula en la intersección. Construida con ladrillos marrones dispuestos en intrincados esquemas que le dan una sensación de profundidad y riqueza de textura, la iglesia descansa sobre los cimientos de otra más antigua, destruida por los hunos en el siglo V. En las cercanías hay una elaborada villa románica: la residencia del Arzobispo de Serdica, Brencis Vidor, un severo clérigo que aspira a restaurar el título de Patriarca a su posición.

ROTONDA DE SAN JORGE

Construida en el siglo IV, albergaba originalmente un templo romano. A comienzos del siglo VIII, los artistas locales empezaron a decorar sus paredes interiores y el techo con frescos, en un acto de devoción por parte de los fieles de la ciudad (y sus acaudalados patronos).

SALÓN DEL CONSEJO

Entre la iglesia y el castillo, dominando la plaza del mercado, se alza el Salón del Consejo, construido en el emplazamiento del antiguo bulefteris romano. Andras celebra audiencias diarias con los ciudadanos más prominentes, y se reúne con sus consejeros una vez a la semana. El primer día de cada mes, el Consejo del Protector queda abierto a todos los residentes de la ciudad por insignificantes que sean. Andras escucha las reclamaciones y dicta sentencia en las disputas menores. El Salón del Consejo sirve también como la corte nocturna del Príncipe Cainita de la ciudad y sus consejeros.

BAÑOS MINERALES

Hay varios baños termales y fríos distribuidos por toda la ciudad, aprovechando los manantiales subterráneos del lugar. Parte de la herencia romana de Serdica, estos baños (como la plaza del mercado) sirven como lugar de encuentro de los ciudadanos, muchos de los cuales han conservado la costumbre romana de bañarse con regularidad… una práctica que hace tiempo cayó en desuso en gran parte de Europa Occidental. Los manantiales de agua mineral tienen también virtudes terapéuticas. Las entradas y cámaras separadas permiten que las mujeres disfruten también de los baños. La Casa del Águila, el más lujoso de estos baños públicos, ocupa un edificio de estilo romano al norte del Salón del Consejo. Los ciudadanos más adinerados acuden para cotillear, relacionarse y aprovechar los beneficios del agua. No lo saben, pero el propietario de los baños (un hombre corpulento y afable llamado Jorgi el Oso) es el criado ghoul del Lasombra Basilio el Mayor, que a veces reside en la villa adyacente y es atendido por ghouls. Los baños y la villa están decorados con elaborados mosaicos que representan temas romanos. La Casa de la Madre Eterna, otra casa de baños en la zona sudoeste de la ciudad, alberga en realidad un templo pagano, donde buena parte de los habitantes de Serdica, a pesar de su nominal aceptación de la Iglesia, siguen practicando ritos en honor de los viejos dioses.

En tiempos de abundancia, los sacrificios son de vino, pan y aceites y perfumes; pero cuando llegan los malos tiempos, las ofrendas se hacen más siniestras, como la virginidad de una joven o la sangre de un recién nacido.

IGLESIA DE LA SANTA LUZ

Irónicamente, otra secta ocupa un anodino edificio no lejos del templo pagano. Conocida por sus seguidores como la Iglesia de la Santa Luz esta estructura alberga a una pequeña pero ferviente rama de la herejía bogomila búlgara. Guiados por un carismático sacerdote, el Padre Patryn, los fieles contemplan hasta qué punto están la luz y la oscuridad en guerra en los confines de la ciudad. Algunos sospechan la verdadera naturaleza de las Cainitas que recorren las calles por la noche, pero no se atreven a revelar lo que saben para no atraer la persecución sobre ellos. El Padre Patryn oculta otro secreto: la presencia de uno de los servidores del Dios Oscuro en una cripta bajo la iglesia.

OTROS LUGARES

Hay numerosas posadas y tabernas en la ciudad, proporcionando entretenimiento a los ciudadanos y alojamiento a los viajeros. El Ala y la Garra, cerca de la Casa del Águila, sirve a la clase alta y a los visitantes prestigiosos. En el otro extremo de la escala social, los elementos menos escrupulosos de la ciudad (ladrones, rufianes y peones) se congregan en los Cuchillos Cruzados. En la puerta sudeste de la ciudad, la Plaza del Ganado y sus establos adyacentes albergan una feria anual en otoño. Los pastores de los alrededores llevan sus mejores animales a Serdica para venderlos, y la población de la ciudad aumenta casi un 50%. Unos pocos judíos residen aquí, restringidos a una pequeña sección incómodamente cerca de los establos. Una modesta sinagoga cubre las necesidades religiosas de esta comunidad apenas tolerada.

POLÍTICA Y RELIGIÓN

La ciudad de Sofía alberga a tantas facciones políticas y religiosas divergentes como puede esperarse de su ajetreada historia. La amplia mayoría de la población espera la victoria final del movimiento independentista búlgaro. Pero algunos ciudadanos temen que cortar los lazos con Constantinopla exponga el país (y en particular la ciudad de Serdica) a nuevas invasiones de los turcos o los magiares. Otros abogan por estrechar lazos con los turcos, pues son los enemigos tradicionales de Constantinopla, y hay también quien cree que Sofía debe buscar alianzas con Hungría y Rumania. Basilio teme todos estos movimientos. Su poder nace de sus lazos con Constantinopla, y es muy consciente de lo vulnerable que es en este territorio hostil. Su miedo al asesinato le convierte en un paranoico, siendo una de las razones por las que suele dormir en la villa en lugar de en su refugio más conocido. La mayoría de los ciudadanos siguen el rito oriental de la Iglesia, debido a la influencia de Constantinopla, pero hay otras corrientes religiosas en la ciudad. La pequeña población judía mantiene la discreción, aunque su fe es reconocida y tolerada por el momento. Dos sectas secretas, una pagana y la otra herética, tienen fieles en Sofía. La Vieja Religión de las antiguas deidades, incluyendo a los Dioses de la Luz y la Oscuridad, tiene muchos seguidores incluso entre los supuestos cristianos bizantinos. Los bogomilos, aunque se mostrarían horrorizados si se les asociase con paganos, aceptan también la dualidad de Dios, compartiendo muchas de sus creencias. Tanto unos como otros temen ser descubiertos por las autoridades eclesiásticas.

VIDA EN LA CIUDAD

Aunque no es una ciudad portuaria, Sofía es importante para los comerciantes entre Europa Occidental y el Imperio Bizantino. También actúa como mercado para todo tipo de productos en Bulgaria. En los festivales y días de fiesta, se convierte en una bulliciosa colmena, y los problemas parecen desvanecerse en el aire general de celebración. En otras ocasiones, el ambiente es más triste, cuando aquellos cuyas vidas dependen del capricho de sus gobernantes ven lo precario de su existencia. Siglos de invasiones, ocupaciones y rebeliones han dado una actitud fatalista a muchos de los ciudadanos de Sofía. Los sueños de un imperio Búlgaro quedan para quienes tienen el gusto de imaginarlos, La plaza del mercado se llena de vendedores de todo tipo durante el día. Importadores de mercancías de Constantinopla y Turquía hacen pingües negocios entre los mis pudientes, pero los verdaderos clientes llegan por la noche, cuando muchos vendedores han cerrado sus tiendas y buscan la seguridad de sus hogares o la compañía en una taberna bien iluminada. Tras el crepúsculo, la mayoría de los negocios cierran y atrancan su puertas, Sólo las posadas y los baños permanecen abiertos hasta tarde, e incluso entonces, los propietarios caminan discretamente en torno a las pocaspersonas que se quedan. En ciertas noches, algunas tiendas permanecen abiertas, pues sus propietarios saben que van a recibir a un importante cliente con gustos particulares y mucho dinero. Esos pocos mortales que se han encontrado con los Cainitas de la ciudad saben en el fondo de su corazón que el Dios Oscuro existe.

GENTE

La población mortal de Serdica tiene un futuro incierto. La inminente liberación de Constantinopla implica, la amenazadora realidad de quedarse solos frente a sus otros enemigos: las tribus hostiles rusas, el ambicioso Imperio alemán y la creciente amenaza Turca. Los que no están preocupados por eso se preocupan por el estado de sus almas. Muy pocos se dan cuenta de su escaso control sobre asuntos temporales y espirituales. Como los mortales, los Cainitas de Sofía se preocupan por su futuro político. La independencia de los poderosos vampiros de Constantinopla puede dejarles a merced de los voivodas Tzimisce, ya sean búlgaros o extranjeros de Transilvania. También puede hacerles vulnerables a los Tremere o los calculadores Ventrue de Europa Occidental. Basilio juega con estos temores lo mejor que puede, esforzándose por aplazar el momento en que le deponga un Tzimisce nativo. Pero al menos un Cainita de la ciudad se preocupa por algo más que el poder y la ventaja, mientras que otro cuestiona su capacidad para asumir una tarea ingrata pero necesaria.

MORTALES

Andras Tibor, Protector de Serdica: Con algo menos de 30 años, el Protector de Serdica (o Sofía) ha unido su fortuna a la de sus cuñados Pedro e Iván Asen, los libertadores de Bulgaria. Andras proyecta un aire de confianza mientras se ocupa de sus responsabilidades como gobernante. Pero en privado se preocupa por lo que puede ocurrirle si los hermanos Asen fracasan en su rebelión. Ha amasado una fortuna privada por si se ve obligado a dejar la ciudad repentinamente. Mientras tanto, ha fomentado el crecimiento de Sofía, esperando que algún día se convierta en capital de un Imperio Búlgaro. Ha empezado a sospechar que los extraños sonidos que oye a veces a altas horas de la noche pueden ser algo más que el viento a través de las cámaras inferiores. Suele sentirse como si algo (o alguien) le observa susurrándole sugerencias en las horas previas al amanecer.

Brencis Vidor, aspirante a Patriarca: Con poco más de 50 años, el Arzobispo Vidor encarna la amargura de su pueblo. A pesar de su devoción por la Iglesia, está resentido por la conversión del antiguo patriarcado de Bulgaria en un simple arzobispado. Tiene la esperanza de que, si Bulgaria consigue sacudirse las riendas de Constantinopla, el nuevo Imperio Búlgaro, consiga de nuevo el derecho a un patriarcado, con él como Patriarca de la Iglesia Búlgara. Está pensando en iniciar una búsqueda organizada de herejes, apóstatas, blasfemos y paganos, con la creencia de que purgar Bulgaria de infieles (incluyendo a los judíos) demuestre su valía para ascender en la jerarquía eclesiástica.

Padre Patryn, Guardián de los Purificados: Un hombre austero de unos 35 años, el Padre Patryn guía a su grey de bogomilos con el ejemplo. Acostumbrado a largos ayunos y muchas formas de sacrificio, se esfuerza por llevar una vida perfecta, rechazando al mundo y sus tentaciones y ciñéndose a lo espiritual. Si pudiese vivir del aire, lo haría, pues considera pecado (aunque menor)incluso el acto de comer y beber. El Dios Oscuro es demasiado real para él, pues una de sus hijas le ha pedido santuario y perdón, lo que le ha concedido, aunque ahora se pregunta si no se habrá entregado a la condenación. Patryn ha aprendido mucho de Amalia acerca de las criaturas llamadas Cainitas, pero teme haber pagado un precio demasiado alto por ello. Ha conseguido convencerla de que la salvación de ambos depende de salvar a otros Cainitas… por cualquier medio. Si ello implica clavarle una estaca al recalcitrante y dejarle al sol para que su alma se purifique, que así sea.

Jorgi el Oso, propietario de la Casa del Águila: El padre de Jorgi, y su padre antes que él, dirigieron el prestigioso establecimiento conocido como la Casa del Águila. Cuando los Asen iniciaron su guerra contra Constantinopla diez años atrás, conoció a un encantador extranjero que le ofreció una larga vida por beber su sangre. Ahora, Jorgi sirve al Príncipe Cainita de Sofía, Basilio el Mayor, con todo su corazón. Aunque no entiende la posición exacta de su amo, se da cuenta de que su deber es escuchar atentamente todo lo que ocurre en la «intimidad» de los baños e informar a Basilio.

LITUANIA

Las tierras de Lituania se extienden por toda la región del Mar Báltico. La zona está llena de bosques, ciénagas y otros accidentes naturales. La gente y la tierra están condicionados por los restos de las viejas costumbres, y es prudente respetar a los antiguos moradores.

PRACTICAS RELIGIOSAS PAGANAS

Muchas referencias de las prácticas paganas en Lituania están distorsionadas a cansa de la diversidad de las creencias de la zona en el siglo XII. Pero es posible hacer algunas generalizaciones. Para empezar, muchos lituanos veneraban a una trinidad de dioses: Andai (o Andojas) gobernaba los cielos; Perkunas (similar al dios eslavo Perunas) era un dios del Trueno; y Telieval (o Kalevelis) se aliaba con el Trueno contra el Cielo. Las interpretaciones de muchas de las antiguas leyendas varían de una región a otra. Perkunas, por ejemplo, era condenado por unas tribus y ensalzado por otras. El animismo era una parte importante de la religión lituana, y muchos paganos consideraban muy sabios a los antiguos espíritus de la Tierra. Sacrificios de cosecha y piedras sagradas aseguraban la prosperidad de los granjeros. Si los bosques y árboles eran considerados dioses es discutible, pero es seguro que se les creía sagrados. Algunos estaban vigilados para que nadie los profanase. Hay más de un cuento sobre un sacerdote cristiano que acampó, o peor, planeó construir una iglesia en un claro sagrado y fue muerto por su estupidez. El término alka se usa para describir un claro sagrado para los rituales, o una colina donde se lleva a cabo el sacrificio.La comunión con el mundo natural y la reverencia por el cambio de las estaciones eran, por supuesto, parte esencial de la fe lituana. La verdad se encontraba en el mundo natural. El comportamiento de ciertos animales podía ser usado para interpretar la voluntad de los dioses en muchas regiones. Por ejemplo, una variedad deserpiente verde, el zaltys, no debía ser dañado pues mostraba buenos y malos presagios. De forma similar,los cerdos estaban asociados simbólicamente con el mundo subterráneo, y se veneraba al caballo en su papelde servidor de los dioses.

Los santones vivían en lugares remotos en los bosques. Sus mansiones, llamadas sacrae villae, se usaban como refugios en tiempo de guerra y como centros religiosos en la paz. Un tipo importante de hombre sagrado era el blutekirl, el sacerdote del sacrificio. En las ocasiones adecuadas, el sacrificio de animales a los dioses podía asegurar la victoria. Aunque eran raros, podían darse sacrificios humanos en circunstancias extremas. Las costumbres funerarias dicen mucho de una cultura, y el hecho de que Lituania tuviese tal variedad demuestra la diversidad de la región. Pero con el tiempo, lacremación se convirtió en el procedimiento más extendido. En algunos casos, alguien respetado podía ser incinerado con sus caballos o con objetos de utilidad en la vida después de la muerte. Aunque en otras zonas se prefería el enterramiento, se dice que en el siglo XIII los paganos exhumaban a sus seres queridos de sus tumbas cristianas y los incineraban para salvar sus almas.

LOS SOBRENATURALES EN LITUANIA

Una de las leyendas más curiosas acerca del paganismo lituano no procede del mismo, sino del exterior.
Los occidentales estaban seguros de que el país tenía algún tipo de «Papa pagano» escondido, un líder que unificaba los cultos paganos. De acuerdo con su interpretación, un hombre llamado Krivê, supuestamente tan reverenciado como el Papa de los católicos, reñía su corte en un lugar llamado Romuva. Numerosas historias apoyaron esta idea, sobre todo a partir de la década de 1320, incluyendo la ya mencionada de Peter de Dusburg. Aunque nunca se ha demostrado en nuestro mundo, hay un cierto grado de verdad en este rumor en el Medievo Oscuro. Hay un Krivê detrás de las religiones de Lituania, pero no en un lugar donde mirarían los mortales. Los Cainitas lituanos no ambicionan tanto el poder feudal o los grandes rebaños. En lugar de ello, el Krivê es un rey no muerto que supervisa muchos de los asuntos espirituales de la noche.

Mientras en muchas de las naciones «civilizadas», el mundo sobrenatural se esconde de los ojos mortales, hay poca necesidad de ello en una tierra donde la creencia en la magia es tan fuerte. Aunque no se muestran despreocupadamente ni mucho menos, los Cainitas de Lituania no evitan de forma activa a los sacerdotes mortales que buscan su sabiduría, ni son rechazados por el miedo religioso de los occidentales. Cada religión principal tiene su propio «Sumo Sacerdote» Cainita, que supervisa los asuntos sobrenaturales y envía recados y mensajeros al Krivê.

Cuando está seguro en su sacrae villae, es algo más difícil hacerle peticiones, y con buenos motivos. Las diversas facciones sobrenaturales del país son más abiertas por lo que respecta a la colaboración, y el Krivê suele estar íntimamente relacionado con la corte de las hadas, cuyas discusiones tienen lugar en reinos que los magos Herméticos conocen como regio: lugares ocultos a los que los no iluminados no pueden acceder con facilidad. Aunque no hay ningún sitio llamado Romuva, el Krivê establece siempre su aldea sagrada cerca de un reino feérico.

Se ha documentado que muchos paganos lituanos creen abiertamente en criaturas como vampiros, cambiantes y hadas: tienden a saber cómo abordar mejor a estos seres. La creencia en el viaje astral es común, y el Krivê puede supervisar sus tierras de esta forma. Los hombres lobo locales son muy devotos de las sagradas arboledas y colinas de su patria, y su defensa de estos lugares es una de las razones por las que estos túmulos y cañadas permanecerán intactos hasta bien entrado el siglo XVII. Los magos de Lituania tienen un gran poder, y muchos de ellos tienen inclinaciones articularmente naturalistas. Los magos chamánicos y los miembros de una pequeña pero devota orden de cambiantes conocida como los Bjornaer tienen gran importancia aquí.

En cuanto a los dominios de los wraiths, el velo que separa el mundo de los vivos del de los muertos es muy tenue, pues el miedo a la muerte no es tan grande como en muchos lugares de Europa Occidental. Los paganos locales están familiarizados con la costumbre de preparar objetos (posibles reliquias) que puedan ser útiles en la vida después de la muerte. Según algunas referencias, el Krivê puede ver portentos relacionados con los muertos; por tradición, algunos paganos, muchos vampiros y las hadas encuentran más fácil conversar con las tierras de los muertos durante los rituales de Samhain. Puede que las hadas de Lituania sean las criaturas más peligrosas: los mortales harán bien en caminar con cuidado en las zonas donde sean poderosas. Incluso para los criterios lituanos, su cultura es difícil de entender, y las pasiones corren con fuerza en ellas. El mismo Krivê debe inclinarse ante la voluntad de las hadas. Los Cainitas lituanos no se preocupan por el poder o los privilegios: encontrarían oportunidades mucho mejores en otros lugares del este o el oeste.

Lituania es una especie de refugio aislado, y lo será durante siglos. Por lo general, hay pocos clanes representados aquí: los Gangrel aseguran la preservación de los alki y otros lugares por el estilo, mientras los Nosferatu se comunican con los seres subterráneos. Los líderes vampíricos más notables de Lituania son ancianos Tzimisce y Malkavian. En esta tierra, los Malkavian no están tan acosados por la locura. Hay varias explicaciones. Una es que los Malkavian lituanos tienen un miedo mortal de Kupala, el señor de la corrupción, y han tomado medidas para impedir que sus servidores espirituales se extiendan por la zona. Como era de esperar, los Cainitas occidentales consideran este fanatismo el típico delirio pagano, y los Cainitas que se alían con los invasores cristianos suelen ser una amenaza mucho más seria de lo que creen. La tierra se corrompe bajo los hijos de Kupala a medida que caen los Cainitas paganos. Como resultado, los Malkavian de Lituania acabarán sucumbiendo a la locura, haciendo caer la estructura política Cainita del país.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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