Jervais, Cosechador de Vis

Habitantes de Ceoris: Jervais, Cosechador de Vis.

El padre de Jervais ejercía de escribano en la haciendo de un modesto noble francés. Jervais nació en el año 1070 y educado para continuar con la profesión de su progenitor. El señor de su padre poseía algunos contactos exóticos y, en 1085 dispuso que Jervais entrase a trabajar como escribano en la capilla Tremere de París.El bibliotecario del lugar le asignó la copia de varios textos. A Jervais, los manuscritos ocultistas que copiaba le parecían complejos, pero interesantes. Los magi de la capilla vieron en él una chispa de talento mágico, si bien no tan importante como para fomentarla. Algunos le cogieron aprecio y se portaban bien con él; la mayoría…

Trasfondo: El padre de Jervais ejercía de escribano en la haciendo de un modesto noble francés. Jervais nació en el año 1070 y educado para continuar con la profesión de su progenitor. El señor de su padre poseía algunos contactos exóticos y, en 1085 dispuso que Jervais entrase a trabajar como escribano en la capilla Tremere de París. El bibliotecario del lugar le asignó la copia de varios textos. A Jervais, los manuscritos ocultistas que copiaba le parecían complejos, pero interesantes. Los magi de la capilla vieron en él una chispa de talento mágico, si bien no tan importante como para fomentarla. Algunos le cogieron aprecio y se portaban bien con él; la mayoría lo miraba por encima del hombro, como corresponde a los magos pagados de si mismos.

En el año 1088, Malgorzata visitó la capilla de Paris con Goratrix. Jervais se quedó prendado de ella a primera vista, le flaquearon las rodillas ante su hermosura y sobrecogedora autoridad. Se acercó a ella y le dijo que nada le gustaría más que ponerse a su servicio. Malgorzata, halagada por su servilismo, vio en él lo que los demás habían pasado por alto. Jervais poseía talento, pero sólo florecía de la mano de un maestro severo y estricto.

Malgorzata sabía lo que se decía; por aquel entonces, ella era ghoul de Goratrix. Se llevo a Jervais de regreso a Ceoris para convertirlo en su aprendiz. La fascinación que sentía Jervais por su nueva señora le proporcionó la motivación necesaria para progresar en las artes herméticas. No tardó en demostrar que los magi de París habían cometido un error en menospreciarlo. Demostró un talento especial para los cálculos esotéricos y llevó a cabo importantes avances en las técnicas para descubrir la sustancia mágica conocida como Vis. Cada vez que este precioso “combustible” comenzaba a escasear, el encontraba nuevos yacimientos. También estudio los métodos para recolectar estos delicados frutos, perlas y otras formas de Vis. Su rápido acceso a los abastecimientos del material en rápidas vías de extinción consiguió que los demás magi dependieran de él y, por añadidura, de Malgorzata y Goratrix. En 1102, cinco años tras su Abrazo, Malgorzata se lo concedió a él, con la aprobación de Goratrix. Una visita de Etrius bastó para que Jervais le cogiese asco. Etrius puso en tela de juicio la decisión de Goratrix de Abrazar a Jervais porque no había contado con el beneplácito de Tremere. Aunque Jervais se encontraba presente, Etrius no se dignó dirigirse a él ni mirarle siquiera a la cara. Jervais aún no ha olvidado aquel desplante.

Desde su Abrazo, Jervais ha continuado descubriendo Vis. Al tiempo que se lo entrega a los magi mortales, trabaja para ganarse su confianza. Su señora se permite la licencia de aterrorizar a los mortales para mantener el control de sus riendas, renunciando a la necesidad de captarlos para su bando. Fervais representa la cara amable de la facción. A los magi irredentos les susurra que existen secretos que cuando se revelan, demostrarán que su señora es una autoridad benévola que siempre tiene en su mente el interés de todos ellos. Es a Etrius, explica, al que hay que temer. Su inactividad supondrá la ruina de todos cuando la magia desaparezca del mundo. Jervais evalúa con sumo cuidado las reacciones de su audiencia a sus sugerencias. Los magi que demuestren un despecho especial hacia Etrius se convierten en candidatos al Abrazo de los conspiradores.

Aspecto: Jervais, de constitución y altura medianas, ve el mundo a través del velo de unos ojos miopes. Su osamenta y mandíbula angulosa están enmarcadas por un ribete de cabellos castaños y una barba recortada con esmero. Aunque adquirirá un aura amenazadora con el paso de los siglos, en la actualidad proyecta la imagen algo inepta de un hombre bondadoso pero de cuya amabilidad se abusa. Esto contrasta con su naturaleza de avezado seductor político.

Sugerencias de interpretación: Aunque Malgorzata sigue siendo tu diosa (sigues bajo su influjo), tus años de Cainita te han ayudado a aumentar la confianza en ti mismo. Ahora sabes que hay ciertas cosas, como persuadir a los magi mortales, que se te dan mejor que a ella. Esto te halaga, y te da esperanza para el futuro. La mayor amenaza para tu porvenir la constituye Etrius, quien se opuso a tu abrazo a postriori. Socavar su autoridad te produce una gran satisfacción. Tu esperanza más ferviente es la de que, algún día, Malgorzata y Goratrix te ofrezcan la oportunidad de destruirlo.

Secretos: Jervais mantiene cierta información en secreto, incluso ante Malgorzata. Conoce la localización de al menos cuatro vetas de Vis a un día de viaje de Ceoris, las cuales podrían explotar en caso de que alguna emergencia le obligara a sobornar con urgencia a algún magus mortal. También comprende las ambiciones y los temores de los magi mortales mejor que ningún otro Cainita de Ceoris. Incluso sabe que Tosia y Omnifer sospechan que Etrius es un diabolista, hecho que aún no se ha decidido a confiarle a Malgorzata. Se teme que su señora pudiera actuar algo precipitadamente al apoyar a Tosia; al fin y al cabo, si la Orden de Hermes los descubriera, su ira inquisitorial no respetaría a ninguna facción.

Influencia: Jervais goza de las simpatías de los magi mortales y posee un poder significativo sobre ellos, gracias a su acceso al Vis (tiene acceso al equivalente a unos cuarenta almacenes y puede cosechar más). Los Cainitas de Ceoris lo ven tan sólo como el recadero de su señora, pero Malgorzata le confía otras tareas de importancia, además de la recolección de Vis. En varias ocasiones, ha viajado en calidad de mensajero de su señora en diversas ciudades de Hungría y Transilvania.

Destino: Jervais es herido de gravedad durante el motín de las Gárgolas en 1476 y se sume en letargo que durará varios años. Resurge en 1653, habiendo hecho las paces con Etrius, al parecer, tras la desaparición de su regente Malgorzata. Vela por los intereses de los Tremere al seguir y vigilar al primer ministro francés, el cardenal Mazarin. Encuentra la Muerte Final en 1931, inmolado por republicanos españoles que, al parecer, cumplen órdenes de Goratrix.

Clan: Tremere
Sire: Malgorzata
Naturaleza: Arquitecto
Conducta: Tirano
Generación: Séptima
Abrazo: 1102
Edad aparente: Treinta y pocos
Físicos: Fuerza 2, Destreza 2, Resistencia 2
Sociales: Carisma 3, Manipulación 3, Apariencia 2
Mentales: Percepción 4, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Alerta 1, Atletismo 1, Pelea 1, Subterfugio 3
Técnicas: T. con animales 1, T. con arco 1, Etiqueta 2, Herbolaria 1, Armas CC 2, Equitación 2, Sigilo 1, Supervivencia 2
Conocimientos: Academicismo 2, Ocultismo (Vis) 4, Política 2, Senescal 1
Disciplinas: Auspex 3, Taumaturgia 5
Sendas Taumatúrgicas: Perdo Magica 4, Rego Aquam 3, Rego Vitae 3, Senda de la Centella 4
Trasfondo: Posición 3 (entre los Tremere)
Virtudes: Convicción 3, Instinto 3, Coraje 3
Camino: Diablo 6
Fuerza de Voluntad: 5

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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