Orden – Masones Artesanos

Los Artesanos son los arquitectos (en sentido literal y figurado) de la Orden de la Razón.

A lo largo de los siglos han reunido grupos separados, creando logias dentro de la comunidad mortal y utilizando sus misterios divinos para salvaguardar a la gente común. Además, son humildes. En vez de las catedrales erigidas por las otras Convenciones, los Artesanos prefieren una sencilla capilla. Uno piensa que deberían ser muy populares, incluso reverenciados, pero en realidad deben esconderse tras los muros del engaño. ¿Sus crímenes? Realizaron el primer disparo en la Guerra de la Ascensión y, lo que es peor, se atrevieron a tratar a los plebeyos como a iguales, llegando incluso a considerarlos superiores a la nobleza y a los magos.

El encuentro que unió a los Artífices tendió los cimientos de la capilla de esta Convención. Estos “Masones Artesanos”, conocedores de la geometría sagrada y del saber esotérico, comprenden las relaciones entre las matemáticas, los elementos, la divinidad y el alma humana. Sus Artes, canalizadas a través de la arquitectura y la invención, se aprovechan de las Membranas y Manantiales, concentrando el poder mágico en los lugares propicios. Cada piedra colocada y cada muro erigido es un ritual dedicado a la construcción de algo mayor. Cada creación se convierte en un símbolo de un Unidad superior.

Hace tiempo, el Calyx del Monte Ossa y el Collegium Praecepti crearon tras la caída de Roma los gremios que preservaron los secretos de la alquimia, la arquitectura, el comercio y el transporte. Durante la Edad Oscura, el orgullo y los celos dividieron a estos grupos en decenas de fragmentos. Las sectas “Masónicas” resultantes ofrecían variaciones de la geometría sagrada, pero rara vez con la perspicacia de la verdadera guía divina. Para preservar el Ars Praeclarus los maestros de diferentes gremios ignoraron las grandes obras, dedicándose en su lugar al hombre común y a Dios.

Lentamente, estos gremios construyeron su capilla con arquitectos mortales y comenzaron a enseñar los antiguos secretos. La guerra ocacional entre las logias socavaba estos trabajos, pero las alianzas reforzaron los muros. Cuando Wolfgang von Reismann convocó el Encuentro de la Plaza, la capilla se transformó en un portal. Cuando los Masones Artesanos resultantes declararon la guerra a las Casas de Hermes, el portal se convirtió en un castillo.

Era necesaria una fortaleza. Mientras los maestros gremiales recopilaban sus archivos notaron un patrón inquietante: sin ayuda, una persona normal estaba atrapada en un labertinto infinito de esclavitud mortal y depradación sobrenatural. Martillo en mano, los Masones Artesanos comenzaron a demoler este laberinto, haciendo circular primero libros sobre sus enemigos y fomentando después el libre comercio y el trabajo avanzado. Cuando era necesario esos gremios eran apoyados por cañones, ballestas, Fuego griego y otras innovaciones “imposibles”. El mayor golpe, la Convención de la Torre Blanca, sacudió el labertinto tan fuertemente que áun hoy está temblando.

Un siglo después los Masones Artesanos se han convertido en magos campesinos. Han renunciado a los lujos de los hechiceros rivales y utilizan sólo lo que necesitan. Largos siglos de cooperación han establecido un vínculo entre los trabajadores mundanos y los Masones Artesanos Iluminados. El resultado es una humilde pero poderosa Convención que combina las doctrinas esotéricas y el trabajo duro.

Sin embargo, ahora el castillo es azotado por la tormenta. Los magos Herméticos han jurado venganza por Mistridge, las “logias Masónicas” rivales golpean a la menor oportunidad, los disturbios campesinos fomentados por los Artesanos se han convertido en purgas, y hasta el Alto Gremio, un producto de las actividades de los Masones, se burla de los valores de sus fundadores. El sueño se han convertido en una tempestad y el viento sacude sus torreones.

Los Masones Artesanos reverencian al hombre común, mientras otros grupos lo consideran una herramienta. Esto ha provocado un cisma entre los fundadores y sus anteriores aliados. Aunque aún son parte de la Orden, los arquitectos han comenzado a retirarse. Todavía mantienen los gremios que sustentan a la Orden de la Razón, pero los Magistrados Artesanos han empezado a minar su propia creación. Como Stephen Trevanus (el verdadero Robin Hood), muchos de estos magos han organizado sociedades secretas y bandas de proscritos. Los Artesanos Sagrados se han convertido en traidores entre su propia gente. El castillo tiembla. ¿Cuánto resistirán sus murallas?

Filosofía: “la hechicería es perezosa y pecaminosa. Las cosas buenas provienen del trabajo duro. Los fallos son una invitación al desastre. Un edificio imperfecto debe ser derribado y construido de nuevo.
Cuando Dios hizo al mundo dejo Su marca en él, un Gran Proyecto simbolizado por una única rosa roja de 99 pétalos. Cada uno de ellos circunda un único centro que simboliza la Unidad, que representa la fuerza. Como la rosa, una estructura perfecta combina elementos dispares en un todo unificado. Por eso nuestra filosofía mezcla aspectos esotéricos y simbólicos en un trabajo concreto, una obra que refleja la labor de Dios.”

Algunas informaciones aseguran que el Collegium Praecepti socavó Roma con la pretención de reconstruirla en su antigua gloria. Del mismo modo, los Artesanos debilitan a los magos rivales, la sociedad feudal y el castillo que ayudaron a construir. Cuando todo eso se venga abajo lo levantarán de nuevo.

Estilo y Herramientas: la magia es artesanía. Los conjuros se construyen, no se “invocan”. Casi todas las obras precisan de poderosas herramientas. Una creación, el Viasílico, es el pináculo de las Artes de los Masones Artesanos. Las principales herramientas del albañil (el nivel, el cincel, la escuadra, la escalera, el martillo y la plomada) tienen un significado simbólico y ritual, además de un uso práctico. Los instrumentos menores (pistolas, cañones y la ballesta pequeña que utilizan muchos Masones) representan su compromiso con la fuerza en caso de necesidad.

Organización: dentro de sus logias los Masones Artesanos reconocen 33 niveles de realización que se aproximan a los rangos normales de los Dedalianos. En la Convención operan nueve gremios: el Cáliz (sanadores), la Moneda (comerciantes), el Nivel (reformadores políticos), la Espada (soldados), la Cicuta (espías y asesinos), el Cincel (arquitectos y maestros), la Flecha (caridades), la Piedra (trabajadores) y el Pergamino (maestros y escribas). Hay quien asegura que un misterioso “circulo de ancianos” de magos astrales gobierna a los Maximi, pero es imposible demostrar tales historias.

Maximi: una sucesión de humildes trabajadores elegidos anualmente mediante elecciones.

Iniciación: muchos Artesanos Sagrados comienzan como artesanos mortales que aprenden los secretos mayores por medio de los símbolos empleados por el grupo. Meditando en un lugar de ingenio arquitectónico un iniciado recibe visiones del Gran Ideal, Despertando. Después consigue a un patrocinador que lo someta a una serie de pruebas. Si las supera, un nuevo Artesano se une al grupo. Si no, suele ser conservado como un útil ayudante.

Daemon: casi todos los Artesanos rechazan a sus Daemon por considerarlos ilusiones o tentaciones demoníacas. Sin embargo, algunos místicos ven el espíritu de mentores fantasmales o “Maestros Ocultos” que han trascendido la forma mortal.

Afinidades: Materia y Tierra.

Seguidores: trabajadores, soldados, clérigos radicales, comerciantes, bandidos, comadronas, apotecarios.

Conceptos: mentor, visionario platónico, reformador, místico gnóstico, cerebro de una logia, líder proscripto, Facilitador, arquitecto, biblotecario místico, artillero, cazador de monstruos.

 

El más poderoso milagro no es más
Que una tarea sencilla hecha correctamente.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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