Resumen – Camada de Fenris

Levántate! Aún no he terminado de matarte. Luchas como una mujer, ¡muere ahora como un hombre! Kaavi Alza-Hacha, Ahroun de la Camada de Fenris

 

Todo miembro de la Camada digno de sus cicatrices avanza con orgullo, pues lleva a sus espaldas siglos de legado guerrero. La Camada de Fenris, o los Fenrir, son héroes en el sentido más cierto de la palabra. Buscan su fortuna en un camino atormentado por las batallas e inundado de sangre. Sus orígenes escandinavos, teutónicos o sajones reflejan la ruda actitud de una historia brutal. Las epopeyas, eddas y poemas en prosa de hace mil años los inspiran a realizar grandes proezas de valor. A los hombres lobo de otras tribus les suele horrorizar la conducta violenta e implacable que tienen incluso con otros Garou. Pocos de ellos renuncian a una batalla y son menos los que muestran piedad; sin embargo, a todos les enorgullece demostrar su valor en la batalla. La fuerza es la mayor virtud que posee la Camada. El conflicto constante les obliga a hacerse más fuertes… o a destruirse en el proceso.

Camada de Fenris

Las demás tribus consideran que los Fenrir son feroces y agresivos. Incluso sus cachorros sacrificarían gustosamente sus vidas en la eterna campaña contra la Gran Sierpe de las Tinieblas. Aunque a los cachorros del linaje adecuado se les anima a unirse a la tribu, no todos los hombres lobo que nacen dentro de la Camada pueden pertenecer a ella: antes, tienen que demostrar su valía. La mayoría son europeos, nacidos de la Parentela de los Fenrir, pero se sabe que algunos clanes aceptan a héroes de otros grupos étnicos. Sin embargo, el camino que conduce a la gloria no es fácil. Los Ritos de Iniciación de la tribu son siempre sangrientos y normalmente letales. Los cachorros que buscan la aceptación se ven retados y puestos a prueba constantemente. Incluso los hombres lobo que no nacieron en la luna llena tienen que demostrar su talento como guerreros. Los miembros más débiles mueren; los más fuertes, sobreviven.

Para que persigan una gloria mayor, los Galliard de los Fenrir, llamados skalds, recitan extensas epopeyas sobre héroes que lucharon contra cosas imposibles. Sin embargo, debido a su afán de sangre y gloria, la Camada se ha hecho ciega a la oscuridad que hay en su interior: el fatalismo es común entre sus miembros y a un verdadero héroe no le importa vivir o morir, sólo destruir a sus enemigos e inspirar una gran epopeya que recitarán sus Galliard. Entre los Fenrir, las bajas son elevadas. Aunque sepa que será imposible ganar una batalla, un miembro de la Camada preferirá morir siendo un héroe que huir con el rabo entre las piernas. Llamar cobarde a un miembro de la Camada es un suicidio.

La tribu se considera el frente de batalla de la eterna guerra contra el Wyrm. Su elitismo es dolorosamente evidente. Algunos incluso han abrazado los ideales arios de la supremacía racial, mancillando el honor de la tribu durante el proceso. El resto se considera superior a los demás Garou, debido, en parte, a que llevan una vida muy dura repleta de elevados ideales. También son indiscutiblemente chauvinistas y se burlan de los «derechos civiles» y la «autoridad». Los fuertes mandan sobre los débiles, que deben ocupar su lugar entre los cobardes y los héroes fracasados.

Durante el último siglo, la tribu se ha visto obligada a modificar sus actitudes chauvinistas. Aunque otras tribus les consideren sexistas y brutos, las mujeres siempre han tenido un sitio en su cultura. Durante el siglo XX las hembras Fenrir han redefinido muchos de los papeles tradicionales de las mujeres de la tribu. Como una parte de su cultura, han luchado para demostrar que son tan heroicas como sus rivales varones y, aunque se han tenido que esforzar el doble, han conseguido demostrar su valía. En ocasiones, un Anciano mira de reojo a un mujer que insiste en ser tratada como un igual, pero suele cambiar de parecer en cuanto recibe un buen tirón de orejas. Las hembras de la Camada tienen suficiente fuerza de voluntad como para mostrar su rechazo por las Furias Negras. Desgraciadamente, también son lo bastante tercas como para insistir en demostrar su superioridad. Como resultado, los duelos épicos se suceden continuamente.

Siempre que la Camada decide reunirse, se suceden torneos en los que crepitan los huesos y pruebas épicas de proeza. Los consejos tribales se celebran bajo la luna llena y tienen un carácter belicista. Los Ahroun son el grupo dominante en estos encuentros pues los líderes siempre deben luchar por los puestos de autoridad. Para participar en los ritos sagrados de la tribu, todos los asistentes tienen que superar unas pruebas letales. A continuación, tiene lugar una sangría ritual, se graban runas en vivo y torturan a los enemigos capturados. Sus ritos místicos implican un combate prolongado, en ocasiones con espíritus a los que los poderosos Theurge obligan a someterse.

Los Fenrir consideran que la vida es una larga y dura batalla; para ellos, la paz es un sueño imposible. Mediante esta filosofía, consiguen una profunda comprensión de sus Bestias internas, sus fieros instintos y su ilimitada rabia. A medida que se acercan los Últimos Días, los verdaderos héroes tienen la oportunidad de esgrimir esas armas y ganarse un lugar en Valhalla. Creen que les han preparado un gran campo de batalla en la Umbra: Vigrithr, el reino en donde será librada la batalla final del Apocalipsis. Fimbulwinter, el «invierno final» que pondrá fin a la edad del hombre, ya ha llegado. Los ejércitos del mal se están reuniendo, en cifras increíbles, para destruir a los Garou. La Camada de Fenris lleva generaciones enteras preparándose. Cuando llegue Ragnarok, le recibirán las garras afiladas y las espadas preparadas.

Apariencia: La Camada de Fenris es una tribu muy marcial. La mayor parte de sus miembros son intensamente musculosos y muestran sus cicatrices con orgullo. En sus formas lupinas se parecen a los inmensos lobos grises del norte, bestias beligerantes de espaldas anchas y salvajes y enormes mandíbulas. Muchos tienen manchas oscuras en su pelaje, aunque los más reaccionarios se burlan de cualquier miembro que no tenga un pelaje uniforme. En forma Homínida, suelen parecer escandinavos, germánicos o anglosajones, aunque los Fenrir modernos proceden de cualquier cultura que produzca guerreros suficientemente fuertes. Casi todos sus miembros tienen imponentes cicatrices y tatuajes Algunos incluso marcan su pelaje o tallan runas en su carne de forma ceremonial.

Parentela: Originariamente, la Camada de Fenris se movía majestuosamente por sus tierras natales al norte de Europa, aunque después viajó por diversas tierras con sus ancestros vikingos. La mayor parte de la tribu prefiere habitar en zonas rurales cercanas a su Parentela, zonas que suelen presentar unas condiciones atmosféricas lo bastante adversas como para «acabar con los débiles» de sus rebaños humanos.

Territorio: Todos los lugares sagrados que no sean defendidos de forma adecuada pueden ser atacados por los «protectores» Fenrir. Son infames por asaltar otros túmulos tribales, en teoría, para protegerlos. Como los Wendigo, parecen prosperar en condiciones adversas y custodian túmulos asolados por fieras tormentas y crudos inviernos. Sus mayores protectorados se encuentran en la Selva Negra de Alemania y en las zonas salvajes de Escandinavia.

Tótem Tribal: Fenris

Fuerza de Voluntad Inicial: 3
Restricciones en Trasfondos: Los miembros de la Camada de Fenris no pueden adquirir el Trasfondo de Contactos. Los únicos amigos que quiere un Fenrir son los verdaderos. Aunque pueden comprar Mentor, un protector de la Camada sólo aconsejará, nunca protegerá. Aquellos que no pueden sobrevivir por sí solos merecen morir. Dones Iniciales: Garras como Cuchillos, Resistir Dolor, Rostro de Fenris

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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