Tribu – Protectores EO

Algunos les llaman Protectores del Hombre y otros, Protectores de Simios, aunque la tribu que un día será conocida como Moradores del Cristal se contenta con responder simplemente a los Protectores.

Este término les parece más adecuado y permite que los Garou dejen de insultar a la humanidad. Aunque en su mayoría son homínidos, cuentan con una saludable población de lupus… aunque animan a sus miembros lupus a penar de forma “más humana y menos animal” para mejorar la comunicación. Aún tienen que comprobar qué es lo que pueden perder si toman esa dirección.

Los Protectores creen en la gracia de la humanidad; explican historias de una época en la que los humanos tenían más conocimientos y se esfuerzan por fomentar de nuevo dicha iluminación. Animan a sus cachorros a aprender diversas lenguas humanas, que es el mejor modo de analizar y comprender las ideas humanas desde distintos ángulos. La mayor parte de la tribu conoce bien las enseñanzas de Platón y Aristóteles y muchos de sus Galliard aprenden las epopeyas de Homero y las parábolas de Esopo, además de las antiguas baladas de los héroes de los Garou.
Desgraciadamente las otras tribus suelen burlarse de las obras humanas que intentan compartir, especialmente las novelas de ficción más legendarias (los hombres lobos se suelen quejar de que los mitos humanos “se equivocan en todos los detalles”).
Algunos miembros de la tribu culpan del actual ambiente de ignorancia y xenofobia a un gran fuego Umbral, que afirman que detuvo el progreso de la humanidad cuando hirió al gran Incarna al que llaman “La Máquina”. Suponen que este fuego tuvo lugar poco después de la caída de Roma, por lo que fue responsable del inicio de la Edad Oscura. (El resto de las tribus recuerdan algo sobre un fuego Umbral, pero no que fuera tan destructivo como afirman los Protectores). Como resultado, los Protectores consideran que trabajan contra la adversidad… así que multiplican sus esfuerzos para fomentar las negociaciones, promover el aprendizaje e impulsar la ciencia. A pesar de todo, tienen que moverse muy lentamente, pues sus acciones suelen llamar la atención de la Iglesia… y la Iglesia del Medievo Oscuro duda mucho del progreso…

Territorio: A los Protectores les preocupan las ciudades del Hombre, de modo que no poseen ningún territorio geográfico realmente propio. A la mayoría de los Garou les complace que permanezcan en los protectorados que han escogido: las ciudades medievales son lugares inmundos y apestosos que molestan a los sentidos de todo lupino. Los Protectores se encuentran en casi todas las ciudades más importantes de la época (Constantinopla, Paris, Londres, Praga, Budapest y similares), aunque en ellas deben moverse con extremo cuidado. La gran cantidad de vampiros nativos representa una gran amenaza para los Protectores, pues la ayuda de los clanes de las zonas salvajes suele tardar bastante en llegar.

Las ciudades estado de Italia son una excepción a la distribución aparentemente aleatoria de los Protectores. Aquí, los Luperci (Protectores italianos) disfrutan del pujante poder de estas diminutas naciones, pues en ellas, las personas que no poseen títulos nobiliarios pueden acumular riqueza, de forma que el poder se reparte entre más manos. En estos lugares están empezando a aparecer cofradías que permiten que los artesanos de talento también amasen poder. Parece que a los Protectores no les importa que el precio que se tenga que pagar por este progreso sea la deforestación de la península, pues consideran que existen otras preocupaciones más importantes… como por ejemplo, evitar que este imperio floreciente caiga en las manos corruptas de las Sanguijuelas.

Campos: Como resulta normal en una tribu que fluctúa con la sociedad humana, ninguno de los campos de los Protectores sobrevive hasta el siglo XX ni ninguno de los campos del siglo XX existía en el mundo del Medievo Oscuro. a continuación se muestran algunos ejemplos del tipo de campos que poseen los Protectores en esta época determinada; no son necesariamente los únicos, pero reflejan el tipo de causas que suelen defender los Protectores Medievales.

Los Fuelles y Crisoles: Como la “ciencia” de la alquimia está dando sus primeras chispas, algunos Protectores hacen lo que pueden para avivar las llamas y permitir que florezca el arte. Los “Soplallamas” (así se les llama para abreviar) suelen ser los Theurge y Philodox de la tribu que conocen bien la ciencia de los elementos. Hacen lo que pueden para guiar a los alquimistas humanos hacia la iluminación, con la esperanza de que descubran la gloria del mundo espiritual que hay más allá… después de todo, si la humanidad consiguiera descubrir la admirable estructura de los planes de Gaia, la maravillosa interconexión de los elementos, quizás intentaría recuperar la espiritualidad que abandonó hace tiempo. (Y, por supuesto, se pueden cosechar algunos beneficios ampliando los conocimientos científicos…). Se dice que los Soplallamas establecen alianzas con los alquimistas mortales que son capaces de hacer magia real, aunque si realmente existen estas alianzas, pocas veces se hacen. El campo no se disolverá formalmente… simplemente adoptará formas diferentes en el Renacimiento, con la certeza de que la humanidad ha dado finalmente un primer paso hacia la verdadera grandeza.

Hermanos del Libro: Estos Protectores defienden lo que creen que es el mayor logro de la humanidad: la palabra escrita. Los miembros de este campo recopilan pergaminos e ilustraciones extraños, y se sabe que se deslizan en los monasterios y torreones para robar los libros antes de que la guerra o el desastre los destruyan. Los Hermanos proliferan entre los eruditos, los sacerdotes y otras personas instruidas, y suelen esforzarse ene aprender a leer y escribir en tantas lenguas como les es posible. Tristemente, los Hermanos no son bien vistos por los demás Garou, que defienden las antiguas tradiciones orales y condenan los libros, pues son perjudiciales para la memoria. Con el paso de los años, a medida que aparezcan las publicaciones en masa, los periódicos y, finalmente, la Era de la Información, el campo se irá haciendo innecesario… pero en la época del Medievo Oscuro, todos sus miembros estaban muy ocupados preservando los conocimientos escritos.

La Rueda Dorada: Los negocios y el comercio impulsan los logros humanos… o al menos, eso es lo que piensan los miembros de la Rueda. Este campo se esfuerza en mejorar las relaciones comerciales entre las ciudades y los países, con la excusa de que si se intercambian los bienes, también se intercambian las ideas. Algunos Garou afirman que la Rueda se mueve más por avaricia que por su buen corazón, pero no se han encontrado pruebas de corrupción en este campo. Las actividades de la Rueda Dorada son muy diferentes: animan gentilmente a las autoridades locales a firmar tratados comerciales, prestan dinero a los mercaderes más prometedores o dan caza a los bandidos y bandoleros que impiden el comercio. Con el tiempo, desaparecerán como campo, pues la avaricia y la ambición de la humanidad harán que su ayuda resulte innecesaria.

Aliados y enemigos: Los Protectores tienen quizás más aliados y contactos entre la humanidad que cualquier otra tribu, gracias a su delicado proceso de cultivar amistades. Sin embargo, sus contactos con otros seres sobrenaturales son más limitados. Las pocas Razas Cambiantes europeas que sobreviven evitan las ciudades, excepto los Ratkin… pero los Ratkin evitan el contacto con los Protectores con tanto ahínco como cualquier otra tribu.

A la inversa, como la influencia de los vampiros de las ciudades supera enormemente a la de los Protectores, los Protectores evitan en la medida de lo posible moverse entre los círculos vampíricos. De hecho, un Protector solo revela que es hombre lobo cuando está absolutamente seguro de que su secreto no va a ser revelado (hecho que también les impide establecer otros contactos entre los círculos místicos y similares). Incluso los seres feéricos se mantienen alejados de esta tribu, pues son los únicos Garou que apestan a hierro frío.

Los Protectores tampoco poseen demasiados enemigos. Luchan contra las Sanguijuelas y las fuerzas del Wyrm como cualquier otro Garou, pero la mayoría de sus retos se encuentran en el reino mortal. Las Perdiciones que atacan el pensamiento y la debilidad humana son un motivo de preocupación especial para ellos, aunque resultan inofensivas en comparación con la tarea principal de la tribu: luchar contra las convenciones humanas y esforzarse en abrir la mente de todo un pueblo… algo que en sí mismo resulta una verdadera epopeya.

Trasfondos: Los Protectores no pueden comprar Raza Pura ni Mentor; sin embargo, siguen caminando suavemente por el terreno y todavía tienen que perder la chispa de la Vida del Pasado como tribu.
Dones iniciales: Autoridad del Artesano, Persuasión, Bendición del Herrero.

Estereotipos:

  • Caminantes Silenciosos: Resulta difícil estar relajado cuando uno de estos príncipes en el exilio está cerca. ¿Qué es lo que ven cuando van más allá de los límites de los campos y las ciudades?
  • Colmillos Plateados: Recorremos nuestros caminos porque ellos lo toleran… algo que nuestros augustos señores jamás cesan de recordarnos.
  • Fenrir: Salvajes. No hay ninguna gloria en el saqueo y las conquistas; deberían seguir las órdenes de sus parientes y dejar de venerar a esos brutos Incarna del norte.
  • Fianna: Un grupo alborotador de paganos que cree que el mundo acaba más allá de sus islas y actúa en consecuencia.
  • Furias Negras: De las zonas salvajes surgen terribles historias sobre nuestras hermanas salvajes. Espero que en ellas haya más calumnia que verdad.
  • Garras Rojas: Catastrofistas mórbidos que no escucharán siquiera que sea posible la iluminación. Confiar en estas bestias si no deseáis conocer el futuro.
  • Hijos de Gaia: Su filosofía tiene un gran mérito; aunque la desperdician al llevarla a las tierras salvajes. ¿Por qué no trabajan para redimir dentro de los muros de piedra, en vez de predicar a los bárbaros?
  • Roehuesos: No condenéis a estas almas innobles, pues quizás son los únicos aliados con los que podemos contar.
  • Señores de la Sombra: Poseen pragmatismo para apreciar el progreso, pero gobiernan un territorio que parece despreciar las nuevas ideas. Quizá podamos trabajar con ellos para llegar la civilización a los picos y valles salpicados de sangre.

 

No comprendes que estos tiempos miserables no son lo mejor que puede ofrecer la humanidad. Con anterioridad hubo periodos de aprendizaje e iluminación… y pueden regresar, siempre y cuando demos una oportunidad a los humanos.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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