Vástagos Importantes de las ciudades Camarilla

A lo largo de los siglos han surgido ciertas posiciones en las ciudades. Algunos cargos ayudan al príncipe a mantener el orden; otros nacieron como posiciones de «vanidad», pero han ido consolidándose con el paso del tiempo.

• La Primogenitura: sus miembros son los antiguos de los clanes de la ciudad. Cada clan suele tener un representante en la institución, pero en algunas ciudades el príncipe puede negarse a que determinados clanes pongan a uno de sus miembros en el consejo. En teoría la primogenitura representa a los clanes entre los antiguos, pero en la práctica se ha ido convirtiendo en un «club de viejos vampiros» y un incestuoso nido de traiciones e intercambio de favores. La Primogenitura se reúne a discreción del príncipe. En ciudades con príncipes poderosos o despóticos puede ser una simple figura decorativa, y en otras el verdadero gobierno.

Vale la pena tener en cuenta que el príncipe no suele ser el primogénito de su clan. Aunque algunos Vástagos afirman que el doble peso de un clan en la estructura política favorece a dicho clan, nadie está en posición de cambiarlo.

• El Sheriff: muchos sheriffs son designados por el príncipe y aprobados por la primogenitura. Aunque la descripción del trabajo puede variar de una ciudad a otra, su tarea principal es ser el «ejecutor» del príncipe, el vampiro que lleva a los transgresores ante el tribunal, mantiene el orden en las calles y está preparado para hacerse cargo de los aspectos «musculares» del gobierno. Los sheriffs pueden elegir alguaciles, que ocasionalmente necesitan la aprobación del príncipe.

• Las Arpías: estos Vástagos se enorgullecen de ser los administradores sociales del Elíseo. Trafican con chismorreos y maniobras sociales, y la posición es su moneda de cambio. Con la palabra correcta o equivocada a un príncipe pueden hacer subir o caer a un vampiro en la ciudad. Es raro que se señale esta posición de forma activa: con el tiempo, los que tienen las aptitudes para ella acaban alcanzándola. Difíciles de impresionar con alardes de poder, suelen mostrar una notable visión de la naturaleza vampírica. Meterse con una Arpía es una forma de asegurarse un puesto en el nivel más bajo de la escala del poder durante los años venideros.

• El Látigo: la Primogenitura suele tener látigos como asistentes. De forma similar a los jefes de disciplina de los partidos políticos mortales, el trabajo del látigo es guiar y animar el proceso de discusión y toma de decisiones durante las reuniones de clan, y mantener al clan puesto al día con respecto a la actuación de su representante en la primogenitura. Los látigos son elegidos por esta institución.

• El Senescal: se trata de un cargo del que a muchos príncipes les gustaría prescindir, pero que resulta necesario de tanto en tanto. Un príncipe describió la elección de senescal como decidir qué cuchillo ponerse en la garganta. Un senescal es un chambelán, segundo al mando y consejero. En cualquier momento se le puede pedir que ocupe el lugar del príncipe si éste abandona la ciudad por sus asuntos, abdica o es asesinado. Naturalmente, el príncipe quiere tener la última palabra acerca de un cargo tan importante, y muchos combaten incesantemente con su primogenitura al respecto. Es una posición peligrosa en más de un sentido: la familiaridad con el tema puede dar ideas…

• El Guardián del Elíseo: el guardián está a cargo de lo que ocurre en el Elíseo. Un Toreador que quiera exhibir su última obra, un Tremere que quiera dar una conferencia o un Brujah organizando un debate abierto sobre la política del príncipe… todos deben aclarar las cosas con el guardián, que puede cancelar o aprobar un acontecimiento teniendo en cuenta la Mascarada. Es el responsable de asegurar que los mortales no entren en la zona en momentos inoportunos y que todo funcione bien. Por lo general son designados por el príncipe, normalmente de forma condicional hasta que demuestren sus cualificaciones.

• El Azote: a medida que las noches se van haciendo más y más violentas y se llenan de Vástagos desconocidos, algunos príncipes han resucitado esta vieja posición. Esencialmente, el azote patrulla las fronteras de un principado buscando (y con frecuencia destruyendo) a los recién llegados que no se han presentado ante el príncipe. Los Caitiff, así como los novatos de la 13ª generación y posteriores, tienen mucho que temer de él. En algunos casos se llega a atacar a vampiros que han resptado el protocolo, ya que los príncipes reaccionan de forma refleja al temor de la superpoblación y el espionaje. Algunos azotes son asesinos Assasmitas contratados.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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