Paul Cordwood, Señor de los Espias

Paul Cordwood creció con el sobrenombre de Harald el Delgado, el más pequeño en edad y tamaño de cinco hermanos. Su padre fue un célebre señor feudal que combatió junta a Eric Hacha Sangrienta, ocupador nórdico de Yorkshire en el siglo X. Sus hermanos aguzaron su valor para la guerra castigando a Harald, tanto con palabras como con sus puños. Harald aprendió a no llamar la atención, a pasar inadvertido…

Habitantes de Ceoris: Paul Cordwood, Señor de los Espias.

Trasfondo: Paul Cordwood creció con el sobrenombre de Harald el Delgado, el más pequeño en edad y tamaño de cinco hermanos. Su padre fue un célebre señor feudal que combatió junta a Eric Hacha Sangrienta, ocupador nórdico de Yorkshire en el siglo X. Sus hermanos aguzaron su valor para la guerra castigando a Harald, tanto con palabras como con sus puños. Harald aprendió a no llamar la atención, a pasar inadvertido para los demás. Dedicaba gran parte de su tiempo a vagabundear por los bosques en compañía de un tío suyo al que la familia tenia por retrasado. El tío ocultaba algunos secretos. Inició a mozalbete en los secretos de la magia popular (del gusto de Harald) y en los de la carne (ya no tan agradables). Acostumbrando a ser apaleado por quienes le superaban en tamaño, ocultó el asco que sentía por el hombre que abusaba de él. Su tío le presentó a otro magos que consiguieron que sus modestos pronósticos empalidecieran en comparación. Se trataba de los Diedne, una casa de magos de la naturaleza. Sabían reconocer el talento cuando lo tenían delante, por lo que reclutaron a Harald. A fin de mostrar el desprecio que sentía por sus parientes, se cambió en nombre a Paul Cordwood.

Incluso Entre sus nuevos asociados, disfrutó de una posición humilde. Las mujeres por las que bebía los vientos lo trataban como a una mascota. Los hombres le daban órdenes sin parar. Su poder había crecido, pero seguía estando rodeado de personalidades más fuertes que la suya, de personas que le veían como poco más que un lacayo.

En el año 1003, Epistatia, una maga de otra tradición, vino a vivir con los Deidne. No les cayó bien ni se ganó su confianza, pero necesitaban su ayuda para algún ritual de gran importancia cuyos pormenores Paul desconocía. El joven magus se sintió atraído por Epistatia, quien lo trataba con respeto e incluso le pedía su opinión acerca de determinados asuntos. Epistatia le preguntó todo lo que quiso acerca de los Diedne: quien era cruel, quien era justo, quien era astuto y quien crédulo. Paul compartió con ella todos los secretos que había descubierto en su calidad de observador silencioso. No se imaginaba que Epistatia utilizaría esa información para desencadenar una caza de brujas que culminaria con la destrucción de los Deidne.

Epistatia se llevó a Cordwood y lo presentó en Casa Tremere. Cordwood se convirtió en una figura insignificante dentro de la casa, más interesado en sus estudios que en sus intrigas que mantenían ocupados a las Tremere y al Consejo Interno. Su principal interés se volcó en la proyección de la conciencia astral desde la forma física. Sus camaradas magi lo tenían por un compañero inofensivo e incluso algo absurdo en cuyas respuestas a asuntos esotéricos siempre se podía confiar. Algunos de ellos llegaban a burlarse de él a las claras pero, comparado con lo que había tenido que soportar en el pasado, los nuevos denuestos no alcanzaban a merecerse el nombre de malos tratos.

Llegó a Ceoris en el año 1004. Tanto Etrius como Goratrix lo vieron como a un don nadie neutral que podría ayudar en sus investigaciones a otros magi más influyentes si se quedaba encerrado en su propio laboratorio. Mientras los magi buscaban el medio de relanzar sus degradados hechizos, él estudiaba en vano la migración del alma como un medio de cosechar un equivalente más potente del vis de otras esferas celestiales.

En el año 1023, se convirtió en uno de los primeros Tremere ajenos al Consejo Interno en ser Abrazado. Ni Etrius no Goratrix pudieron encontrar una razón de peso para rechazarlo cuando se propuso su nombre. Cuando Tremere le propuso entrar a formar parte de su elite, Cordwood accedió, sin pensarlo dos veces. Sus incursiones en el viaje astral se habían estancado. Puede que una existencia perpetua en el umbral entre la vida y la muerte le iluminaría de nuevo.

La transformación lo cambió más de lo que podía anticipar. El poder físico de la sangre, los arrebatos furiosos de la bestia, todo ello le imbuyó de una pasión como nunca antes había sentido. Abandonó su encorvamiento habitual y comenzó a caminar con la gracia natural de un depredador nato. Los colegas ajenos a la conspiración Cainita no pudieron evitar el darse cuanta del cambio operado en él; exudaba una sensación de amenaza que les obligaba a mostrarse respetuosos a él. Comenzó a dirigirse al consejo y a acallar las descabelladas propuestas de los magi mortales. Trató con un desprecio especial a quienes querían enviar una delegación de paz para poner punto y final a la guerra contra las criaturas de la noche. Sólo se podía hacer una cosa con los enemigos… exterminarlos.

A lo largo de las décadas siguientes, su atención se concentró cada vez más en la guerra con los Tzimisce. Sostuvo que los Tremere no tenían más opción que aprender más acerca del enemigo, lo que conseguiría infiltrándose en su campamento. Con una sobria confianza que sorprendió tanto a Etrius como a Goratrix, Cordwood se hizo cargo de la misión y ha continuado siendo el señor de los espías de Ceoris hasta la actualidad. Si bien siempre está dispuesto a compartir sus hallazgos con Tremere o Etrius, ejecuta su misión sin supervisión ni segundas opiniones. A medida que construye su red de operativos por toda la provincia, Abraza humanos normales con total abandono. Si no fuese por el hecho de que la mayoría de sus chiquillos no tardan en ser descubiertos y asesinados por los Tzimisce, ya haría tiempo habría superado la capacidad de la región para alojar Cainitas.

Cordwood siempre anda a la búsqueda de nuevos reclutas que sumar a su red de espionaje. Sus agentes o él mismo podrían ponerse en contacto con otros Cainitas a tal fin, e invitarlos a Ceoris.

Aspectos: Cordwood roza el metro ochenta de altura, calvo en la coronilla, no renuncia a su melena plateada. Sus ojos son de un azul acerado, sus pómulos altos y pronunciados. Ancho de hombros y de brazos musculosos. Viste de negro, en el exterior, se cubre con una capa larga y de color azabache que parece flotar a su alrededor como dotada de vida propia.

Sugerencia de interpretación: Antes de convertirte en vampiro, eras débil y estúpido. Todo el mundo se creía con derecho a abusar de ti. Disfrutas de tu nueva sensación de poder. Ahora disfrutas con el ejercicio físico. Aunque ya no sientes el menor deseo de poseer sexualmente a ninguna mujer, te gusta saber que todas vuelven la cabeza a tu paso. Nada te proporciona más placer que saber que los demás te temen. También te excita el reto de infiltrarte en los refugios de los Tzimisce. Tu antigua obsesión parece vana y carente de sentido comparada con esta nueva y peligrosa misión de cuyo éxito dependen tus compañeros. Por fin te has convertido en el hombre que siempre tendrías que haber sido.

Secretos: Sólo Cordwood conoce las identidades de todos los espías Tremere de Transilvania. También sabe muchas cosas acerca de los Tzimisce, Gangrel y Nosferatu, gran parte de las cuales no comparte con sus compañeros. Oculta la auténtica extensión de la falta de respeto que siente por el quisquilloso y entrometido Curaferrum. Piensa eliminar al viejo inútil, algún día. Sus agentes le informan de que uno de los Cainitas de Ceoris ha forjado un pacto secreto con los Tzimisce. Todos los días se convence de que la identidad del traidor es distinta de la que el creía el día anterior.
Influencia: Sus agentes incluyen una media docena de Cainitas, dos docenas de ghouls y unos setenta operativos mortales, una tercera parte de los cuales podría conocer la verdadera naturaleza de su señor y de sus enemigos.

Destino: Cordwood extiende su influencia con el paso de los siglos, pasando a dirigir todas las actividades de la Casa Tremere relacionadas con el espionaje. Desaparece de Ceoris a finales del siglo XV, poco después de la deserción de muchas de las gárgolas de la capilla. El consenso general afirma que falleció en la batalla o en las revueltas del Sabbat, pero persisten los rumores de que se ha unido a los Tremere renegados de Goratrix o de que, sencillamente, permanece en las sombras. Hay quien cree que sigue dirigiendo a los espías Tremere desde una capilla secreta.

Clan: Tremere
Sire: Epistania
Naturaleza: Solitario
Conducta: Autócrata
Generación: Séptima
Abrazo: 1023
Edad aparente: treinta y cinco
Físicos: Fuerza 3, Destreza 3, Resistencia 2
Sociales: Carisma 3, Manipulación 4, Apariencia 3
Mentales: Percepción 2, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Actuar 2, Alerta 2, Atletismo 1, Pelea 1, Esquivar 1, Intimidación 3, Liderazgo 2, Subterfugio 4
Técnicas: T. con animales 1, Armas CC 4, Equitación 1, Sigilo 1
Conocimientos: Academicismo 2, Investigación 5, Lingüística (inglés, escandinavo) 2, Ocultismo 5, Medicina 1
Disciplinas: Auspex 5, Dominación 3, Taumaturgia 5
Sendas: Creo Ignem 4, Perdo Magica 2, Rego Tempestas 2, Rago Vital , Senda del paso 2
Trasfondo: Contactos 5, Criados 2, Posición 3 (entre los Tremere)
Virtudes: Convicción 5, Instinto 2, Coraje 3
Camino: Diablo 7
Fuerza de Voluntad: 7

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.