Petaniqua – Obsesa cazadora de lo infernal

«Veo criaturas astadas acechando en las sombras. Desde la llama verde esmeralda me vienen a susurrar. Veo colmillos ponzoñosos escondidos en la Camarilla. Pertenecen a quienes mi nombre no osan pronunciar.»

Myrtale, Luna, Olimpia, Selene, Petaniqua, Cibeles. Conocida por docenas de nombres a lo largo de los siglos, la Inquisidora del Sabbat es una activa Antigua Malkavian Antitribu que data de la Antigua Grecia. Abrazada por un Chiquillo de Malkav en el siglo iii a. C., protesta ante la tiranía de los Antiguos a la vez que Caza Infernalistas. Afirma que la Camarilla ha quedado eternamente envenenada por la influencia de los Antediluvianos y el toque infernal que se infiltra lentamente en la Espada de Caín. Nadie se atreve a cuestionarla y nadie lo hará, incluso aunque supieran la
verdad, por miedo a que se vuelva inestable, pues sus rivalidades con otros Matusalenes a menudo involucran a peones y esbirros por todo el mundo.

Petaniqua no está falta de hipocresía, pues es una cuentista de primera. Pocos de sus enemigos recuerdan cómo era cuando era una Neonata y sus aliados hace poco que han empezado a familiarizarse con sus excentricidades. Los Alastores han llegado a entender que la Inquisidora habla con metáforas y medias verdades. Hasta el más mínimo detalle resulta conflictivo de las formas más insospechadas, lo que hace imposible confiar en ella o rastrearla. Descubrir el pasado de Petaniqua se ha convertido en una especie de juego: las generaciones más jóvenes están convencidas de que han reunido todas las piezas y las han unido para revelar sus secretos; los Antiguos, por su parte, no son tan inocentes.

La verdad es que la propia Petaniqua ha olvidado su verdadera identidad y sus épicos relatos parecen crecer con el tiempo. En uno de ellos, la Anatema afirma que una vez fue reina y la madre del emperador más grande que haya existido. En otro, cuenta que era la profetisa más poderosa del mundo antiguo y la misma gran Cibeles la enseñó a predecir el futuro a los peregrinos que viajaban millas para escuchar sus profecías. Dependiendo de a qué miembro del Sabbat le esté describiendo sus primeras noches, Petaniqua podría confesar que pasó tiempo con el único y verdadero Chiquillo del Antediluviano Brujah, y no ese traidor advenedizo de Troile. ¿O fue con Kemintiri con quien viajó? ¿O con la propia Cibeles? Nadie alcanza a discernir, ni siquiera la propia Petaniqua, entre realidad y ficción. ¿Quién podría decir cómo era la vida mortal para alguien condenado a la locura eterna hace casi 1800 años?

Los rumores no acaban con el misterioso pasado de Petaniqua, pues se dice que la Malkavian Antitribu casi fue destruida hace siglos por la Toreador Sultana de Túnez, Sophoniba, a causa de un supuesto desprecio. Sea cual fuere la razón, se cree que ambas se enzarzaron en una reyerta una noche en una gran ciudad hasta que los primeros rayos de Sol las separaron. Implacable, tenaz y paranoica, cuando Petaniqua no pudo ganar la lucha contra Sophoniba, lo pagó con otros Toreador, en busca de venganza. Aunque hace tiempo que la antigua Sultana murió, Petaniqua continúa desatando su ira contra el linaje de Sophoniba a día de hoy. Y las historias no acaban aquí, pues Petaniqua percibe capas de grandes conspiraciones y amenazas para ella y para el Sabbat.

Cuando el fuego y la sangre de la Revuelta Anarquista se extendieron por Europa, Petaniqua no tardó en unirse a los Anarquistas y llevó la lucha hasta los Antiguos. Su locura y ferocidad
impresionaron y asustaron por igual a los Anarquistas. Al principio, Petaniqua acabó con los esbirros de los Antiguos y, cuando tuvo la oportunidad, con los propios Antiguos. Le tenía un especial odio a los Antiguos de su propio Clan, y a menudo lideraba los asaltos a los territorios Malkavian. Uno de los más atrevidos fue un ataque brutal contra el erudito Avitus, pues afirmaba que éste adoraba demonios. El asesinato de Avitus fue visto como un acto imperdonable que hizo que poco a poco muchos de los demás Antiguos Malkavian se pusieran en su contra.

El relato de la desacertada cruzada de Petaniqua contra los Antiguos de su Clan se extendió como una plaga febril por Europa. La situación pronto se descontroló, pues, como Petaniqua, algunos Malkavian temían lo peor y decían haber visto a la Antitribu donde no había nada. Disgustar a los Malkavian y a otros, como bien matizó Josef Von Bauren, tenía graves consecuencias aparte de aquella desacertada cruzada de Petaniqua. Agentes de la proto-Camarilla salieron a la caza de la Anarquista desde Rusia hasta España con la esperanza de acabar con aquel desastre. Con el tiempo, fueron capaces de rastrearla a ella y a su manada en los Alpes italianos. Los Anarquistas lucharon bien en los valles de aquel terreno montañoso, pero estaban en inferioridad numérica
y al final fueron abatidos por los agentes de la proto-Camarilla.

Uno por uno, los miembros de la manada de Petaniqua entraron en Letargo o murieron defendiéndola. Cuando la batalla terminó, Petaniqua fue dada por muerta. Al borde de la Muerte Verdadera, o eso cuenta la Malkavian, yació maltrecha y ensangrentada durante semanas cuando fue asistida por un inusual grupo de rescatadores: Lupinos.

A cualquiera que pregunte, Petaniqua le contará de buena gana la historia de cómo un puñado de Lupinos corruptos le salvaron la no-vida. Cada vez que la cuenta, añade un nuevo detalle, cada uno más extraño que el anterior. La Inquisidora cuenta que estas retorcidas criaturas, con sus extrañas mutaciones y afirmaciones demenciales, le perdonaron la vida porque fue elegida para servir a los espíritus de la corrupción. Dieron caza a sus atacantes y la proveyeron de campesinos para que recuperara su preciada Vitae. Su líder dio a la vampira el nombre de Petaniqua, que significa Ojos Negros del Wyrm.

Embelesada por su brutalidad y corrupción, la Anatema cuenta que disfrutó en la compañía de los Lupinos corruptos durante tres noches, bailando y riendo mientras realizaban impíos rituales para honrar a su maestro y comunicarse con espíritus perversos. Sin embargo, una vez se hubo recuperado, Petaniqua comenta cómo se separaron de forma amistosa para evitar otro encontronazo con sus atacantes. Aunque sus nuevos aliados afirmaron que todos sus atacantes habían muerto, Petaniqua ya no se fiaba. Como recuerdo de aquella experiencia, mantuvo su nuevo nombre y adoptó una nueva personalidad más feroz.

Con renovadas fuerzas, Petaniqua volvió al mundo justo cuando la Revuelta Anarquista estaba terminando y el Sabbat comenzó a formarse. Inmediatamente, Petaniqua se unió a las filas del Sabbat y dio la espalda de una vez por todas a su Clan. En la vanguardia de la batalla, se mantuvo al lado la Malkavian Antitribu Vasantasena para provocar a los Antiguos Malkavian que tiempo atrás la habían aterrorizado. Cuando no respondieron a sus amenazas, Petaniqua retó a Camilla Banes, una de las Malkavian Fundadoras de la Camarilla, a un duelo, que a día de hoy permanece sin respuesta.

SED DE MATUSALÉN (DEFECTO DE 7 PUNTOS)

Ya sea por tu avanzada edad, tu adicción a la Diablerie o la degradación de tu Humanidad, ya no eres capaz de beber sangre mortal para mantenerte y debes alimentarte de Vitae de otros
vampiros para sobrevivir. Puedes intentar beber sangre de mortales, pero no te nutrirá. Si no te alimentas de otros vampiros, entrarás en Letargo.

Pese al odio de Petaniqua por los Infernalistas, han sido sus impredecibles y violentos actos contra los Antiguos, su Clan en general y los Toreador los que la han condenado a la Lista Roja. Sus motivaciones, al igual que las de otros Malkavian, no están claras, lo que la convierte en una enemiga caótica y peligrosa ahora que quiere exterminar por completo a dos Clanes de la Camarilla.

Preocupada por si Petaniqua nunca diera fin a su cruzada, pues ve vampiros impíos donde no los hay, Camilla Banes, la primera Justicar Malkavian y co-Fundadora de la Camarilla, pidió la inclusión de Petaniqua en la Lista Roja años después de su creación. Banes afirmaba que representaba una amenaza para todos los vampiros, y la locura y paranoia de Petaniqua hacía que no se pudiera razonar con ella. Era una bomba que podría explotar en cualquier momento.

¿Quién sabía a qué extremos llegaría Petaniqua para destruir al Clan Malkavian? ¿Afirmaría que todo Chiquillo de Malkav era Infernalista? Aunque Petaniqua fue una de los primeros (y más antiguos) Anatemas, Banes y los Fundadores, los primeros Justicar, creyeron equivocadamente que la Cainita era un objetivo fácil y que podrían acabar con ella sin dificultad. Supusieron que la Malkavian Antitribu no era una conspiradora y que simplemente actuaba sin pensar, al creer que demonios bíblicos acechaban en las sombras. Sin embargo, Petaniqua demostró ser más enigmática, cabal y, sobre todo, estar más acertada sobre la amenaza creciente de los Infernalistas, de lo que los Fundadores creyeron en un principio.

Tras la Revuelta Anarquista, Petaniqua centró sus energías en lidiar con los problemas internos del Sabbat. En vez de lanzarse de cabeza a participar en las guerras civiles del Sabbat, se mantuvo alejada, pues sabía que sus enemigos entre los Infernalistas se aprovechaban del caos para seducir a los miembros más impresionables de la Secta. Estaba convencida de que el Regente Gorchist intercambiaba favores con demonios, pero no tenía pruebas y tuvo que volver a las sombras para planear su siguiente movimiento con cuidado.

Tras la misteriosa muerte de Gorchist, Petaniqua continuó abriéndose camino entre los condenados para llegar a ser una de las líderes de la Inquisición del Sabbat y monitorizar a las
demás facciones de éste en busca de influencias Infernalistas.

Desde hace tiempo se presume que la Cainita huyó a la fortaleza del Sabbat en Ciudad de México pero, por desgracia para la Estirpe, Petaniqua es más atrevida que nunca y se encuentra activa en suelo estadounidense. Los Justicar temen que elija a uno de sus descendientes y lo active para acabar con la Camarilla desde dentro.

Lo que hace a Petaniqua particularmente difícil de rastrear, además de sus muchos nombres y su extraña forma de hablar, son sus Chiquillos. En este momento, nadie, ni siquiera la Tzimisce Sascha Vykos, tiene idea de cuántos vampiros ha creado. Para un Chiquillo, la Inquisidora podría ser  Cibeles, una miembro de los Baali; para otro, su sangre vampírica refleja que desciende de una Línea de Sangre muy especializada que ha sido mezclada con la de los Lupinos que se supone que la rescataron.

¿Quién sabe qué pasará cuando sus Chiquillos averigüen la verdad? ¿O si se verán obligados a ayudar a Petaniqua a asesinar a los Antiguos Malkavian? O aún peor, ¿qué pasa si el mayor
temor de Camilla Banes, que haya miembros de la Progenie de Petaniqua activos en la Camarilla, se convierte en realidad? El hecho de que Petaniqua esté realizando movimientos tras un largo período de inactividad preocupa y aterroriza a los Fundadores de la Camarilla, pues han cometido un terrible error: la han subestimado.


Nombre: Petaniqua.
Clan Trofeo: Malkavian.
Alias conocidos: Myrtale, Luna, Olimpia, Selene, Cibeles.
Sire: Cibeles.
Clan: Malkavian Antitribu.
Naturaleza: Fanático.
Conducta: Autócrata.
Generación: Quinta.
Abrazo: Siglo iii a. C.
Edad aparente: En torno a 25.

Atributos Físicos: Fuerza 6, Destreza 6, Resistencia 8.
Atributos Sociales: Carisma 5, Manipulación 7, Apariencia 5.
Atributos Mentales: Percepción 5, Inteligencia 7, Astucia 8.

Talentos: Alerta 3, Atletismo 3, Callejeo 5, Consciencia 5, Empatía 2, Expresión 3, Intimidación 5, Liderazgo 6, Pelea 6, Subterfugio 7.
Técnicas: Armas de Fuego 2, Artesanía 4, Conducir 1, Etiqueta 3, Interpretación 3, Latrocinio 4, Pelea con Armas 5, Sigilo 5, Supervivencia 5, Trato con Animales 3.
Conocimientos: Academicismo 4, Ciencias 2, Finanzas 2, Informática 2, Investigación 4, Leyes 3, Medicina 2, Ocultismo 6, Política 4, Tecnología 1.

Disciplinas: Auspex 6, Celeridad 5, Dementación 7, Dominación 5, Fortaleza 3, Ofuscación 6, Potencia 2, Presencia 2, Taumaturgia 5 (Control del Clima 4, Dominio Elemental 5, Manos de Destrucción 5, Senda de la Conjuración 4), Vicisitud 2.

Rituales taumatúrgicos: Desviación de la Muerte de Madera, Iluminar el Rastro de la Presa, Toque del Diablo, Camino de la Sangre, Carne de Roce Ígneo, Pavés de la Presencia Inmunda, Caminante sobre Fuego, Protección contra Vástagos y muchos otros aprendidos en el transcurso de cientos
de años.

Trasfondos: Contactos 2, Criados 2, Estatus (Sabbat) 4, Recursos 4, Rituales 4.

Virtudes: Convicción 3, Instinto 2, Coraje 3. Moralidad: Senda de Caín 4.

Fuerza de Voluntad: 8.

Moralidad: Senda de Caín 4.

Reserva de Sangre / máx. por turno: 40 / 8.

Apariencia: Petaniqua parece siempre fría y distante. Incluso cuando sus Trastornos están en todo su esplendor, se considera a sí misma una juez eterna a la que se le ha concedido el poder sobre la vida y la muerte. Su larga melena oscura y rizada descansa sobre sus hombros. Sus ojos son de un marrón oscuro y sus rasgos afilados reflejan sólo un atisbo de su demencia. La ropa vintage de la Inquisidora del Sabbat lleva unos años pasada de moda, pero no tanto como para destacar
en una muchedumbre. Suele llevar una o más calaveras, ya sea como patrón en una prenda o una joya con esa forma, incorporadas a su atuendo.

Pautas de Interpretación: Desprecias a casi todo el mundo. Aquellos pocos miembros del Sabbat que han demostrado su valía a lo largo de los años se han ganado sólo una ínfima parte de tu respeto, pero eso no significa que confíes en ellos. Te da asco la debilidad del Sabbat moderno y estás harta de las riñas insignificantes y los mestizos de Sangre Débil que han infestado la organización. Hablas con acertijos, parábolas y metáforas, pues es la única manera en la que puedes revelar la realidad que te perturba: hay vampiros impíos acechando tras cada esquina. Siempre estás alerta a las señales deInfernalismo entre los tuyos y buscas erradicar a los impíos del  Sabbat y de la Camarilla sea como sea.

Trastornos: La paranoia de Petaniqua es evidente en su incesante caza de Infernalistas, llegando al extremo de creer que los Antiguos de su propio Clan sirven a amos demoníacos. Su megalomanía se pone de manifiesto en su profundo deseo de controlar la Inquisición del Sabbat. Cree que la mejor manera de limpiar su casa sería que ella controlase todos los aspectos de la facción.

Influencia: Petaniqua es uno de los miembros de más alto rango de la Inquisición del Sabbat y una de las no-muertas activas más antiguas de la Secta.

Criados: Los Criados de Petaniqua son dos Aparecidos Obertus. La ayudan en su caza de  Infernalistas estudiando a vampiros para detectar señales de corrupción. También vigilan a Petaniqua durante su descanso diurno.

Defectos: La Malkavian Antitribu sufre Sed de Matusalén y ya no puede alimentarse de la sangre de mortales, debe alimentarse de otros vampiros.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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