Saber de la Carne

• Control corporal

Esta evocación permite al Devorador alterar la química corporal de su huésped y otros seres, de modo que podrá purgar venenos (tanto los naturales como los creados por el hombre) y acelerar o ralentizar su metabolismo.

Sistema: Realiza una tirada de Inteligencia + Medicina. La dificultad de la misma dependerá de la complejidad del cambio metabólico deseado. Purgar el cuerpo de toxinas sedantes tiene una dificultad de 6. Expulsar el alcohol del sistema de una persona, 7 o más, en función del grado de embriaguez. Sumir el cuerpo en un estado de coma semejante a la muerte, 9 o más. A fin de practicar esta evocación sobre otra persona, el demonio debe establecer contacto físico, y el individuo optará a contrarrestar el intento con una tirada de Fuerza de Voluntad enfrentada (dificultad 8). Los efectos de esta evocación duran una escena, tras la cual volverán a imperar los
venenos purgados y el metabolismo normal. Esta evocación puede aliviar un caso de envenenamiento permanente si se gasta un punto de Fuerza de Voluntad.

Tormento: Los demonios monstruosos utilizan la fuerza bruta al enfocar esta evocación y someten al objetivo a una tensión espantosa. Tras tirar los dados, los éxitos totales se comparan con la Resistencia de la víctima, que sufrirá aquellos éxitos que excedan sus puntos de Resistencia como
daño contundente, no absorbible.

•• Manipular los nervios

Al igual que Control Corporal, esta evocación permite al demonio manipular el sistema nervioso de un sujeto, pudiendo aumentar así su fuerza y sus reflejos, embotar o agudizar sus sentidos, o incluso someterlo a intensas oleadas de placer o dolor.

Sistema: Tira Inteligencia + Medicina. La dificultad vendrá determinada por la complejidad del efecto deseado. Paliar el dolor tiene una dificultad de 6, mientras que aumentar la rapidez de reflejos de una persona (aumentando su Destreza) la tendría de 7 u 8. Agudizar los sentidos de
alguien (o embotarlos) podría tener una dificultad de 9 o más. Cada éxito aumenta o disminuye en uno el rasgo físico adecuado o la penalización por heridas, según resulte apropiado para el efecto. Los efectos de esta evocación durarán toda la escena. A fin de ejecutar esta evocación sobre otro individuo, el demonio deberá establecer contacto físico. Se puede intentar resistir el esfuerzo de tu personaje con una tirada enfrentada de Fuerza de Voluntad (dificultad 8).

Tormento: Los demonios monstruosos corren el riesgo de infligir graves daños físicos al sujeto al manipular sin contemplaciones su sistema nervioso. Tras tirar los dados, compara los éxitos obtenidos con la Resistencia del sujeto. Aquellos éxitos que excedan su Resistencia se  considerarán daño letal.

••• Manipular la carne

Esta evocación permite al demonio manipular la forma física de un sujeto (la propia o la de otro), añadiendo masa muscular, aumentando la densidad ósea o expandiendo las facultades mentales.

Sistema: Tira Inteligencia + Medicina. Cada éxito será un punto a añadir a cualquiera de los Atributos Físicos o Mentales del sujeto. Aunque existen riesgos: Compara el número total de éxitos con la Resistencia del objetivo. Cualquier éxito de más será recibido como daño contundente a causa de la conmoción del sistema. Este daño no puede absorberse. El demonio
deberá tocar al sujeto para ejecutar esta evocación sobre otro ser, y éste podrá intentar contrarrestar sus efectos: El Narrador hará una tirada de Fuerza de Voluntad (dificultad 8). Los efectos de esta evocación duran toda la escena.

Tormento: Los demonios monstruosos alteran la carne y el hueso sin preocuparse de la fragilidad de su objetivo. Al ejecutar esta evocación sobre otro ser, tira Fuerza de Voluntad por el sujeto (dificultad igual al Tormento del demonio). Si falla la tirada, el sujeto sufrirá un trastorno temporal que lo volverá incontroladamente paranoico y propenso a responder de forma agresiva. Si la tirada se salda con un fracaso, el trastorno será permanente.

•••• Restaurar la carne

El demonio puede devolver su forma original al cuerpo de un animal o una persona, por destrozado y mutilado que esté.

Sistema: Gasta un punto de Fe y tira Percepción + Medicina. Cada éxito reducirá un nivel de daño letal o todos los niveles de daño contundente que haya sufrido el objetivo. Las extremidades y los órganos perdidos se restaurarán por completo, y cualquier enfermedad o veneno saldrá del
cuerpo. El daño agravado no puede restañarse con esta evocación, como tampoco podrá resucitarse a quien ya esté muerto. El Devorador deberá tocar al sujeto para ejecutar esta evocación.

Tormento: Los demonios monstruosos también pueden ejecutar esta evocación, pero sus atenciones están teñidas invariablemente por el odio y el dolor. El Narrador hará una tirada enfrentada de Fuerza de Voluntad (dificultad 7) por el sujeto; si la supera, el sujeto recibirá un trastorno temporal. Si la falla, el trastorno será permanente. Si la tirada se saldara con un fracaso, el sujeto se convertiría en una máquina de matar psicótica y sin mente.

••••• Moldear la carne

El demonio puede dar a la carne humana la forma que desee. Los mortales y los caídos pueden convertirse así en criaturas monstruosas escapadas de las leyendas.

Sistema: Gasta un punto de Fe y tira Destreza + Medicina en una tirada enfrentada a la Fuerza de Voluntad del objetivo (dificultad 7). El jugador decidirá qué forma desea crear, así como sus aptitudes físicas relevantes, y el Narrador determinará cuántos éxitos son necesarios para hacer
realidad dicha forma. Estos éxitos pueden generarse por medio de tiradas extendidas durante varios días (una tirada diaria) mientras el demonio «planea» su creación. Por regla general, asumiremos que cada éxito confiere o elimina un punto de Atributo Físico o un rasgo físico. Los efectos de esta evocación durarán tantos días como puntos de Fe tenga el personaje, aunque
podrán volverse permanentes si se gasta un punto temporal de Fuerza de Voluntad. Los Devoradores pueden aplicar esta evocación sobre sí mismos u otros, siempre y cuando puedan tocar a su objetivo.

Tormento: Las alteraciones de los demonios monstruosos están invariablemente deformadas por su Tormento, lo que origina grotescas deformidades que convierten a sus víctimas en pesadillas ambulantes. Esta horripilante metamorfosis provoca que la víctima adquiera un trastorno temporal y sufra un nivel de daño letal diario a resultas de la insoportable tensión a la que estará sometido su cuerpo. Los mortales que vean a estas criaturas sufrirán los efectos de la Revelación (consulta la página 213, en el capítulo dedicado a los Sistemas).

Aruru, la Faz de la Carne

Los ángeles de la carne, que pueden alterar su forma con un grado de complejidad aún mayor que los Corruptores, se manifiestan como versiones idealizadas de sus propios cuerpos mortales. Su poder exalta las vainas mortales que habitan, eliminando cualquier posible mácula o deformidad y refinando sus rasgos originales hasta la perfección. En cierto modo, esto consigue que su aspecto parezca tan alienígena y prodigioso como las fantasmagóricas apariciones de sus congéneres Celestiales.

La Faz de la Carne confiere las siguientes habilidades especiales.

• Rasgos sociales mejorados: La apariencia del personaje, su porte y su gracia dejan a los humanos sin habla, estupefactos. El demonio recibe las siguientes bonificaciones: +2 Carisma, +1 Manipulación, +2 Apariencia.

• Inmunidad al veneno: El personaje es inmune al daño o el aturdimiento que provocan las toxinas, entre ellas el alcohol y la nicotina.

• Iniciativa mejorada: Suma dos a la iniciativa del personaje.

• Sin reflejo: La imagen del demonio no aparece en los espejos, como tampoco puede capturarse en fotografías ni películas de vídeo.

Tormento: Los Aruru Atormentados guardan escaso parecido con los seres humanos, puesto que su forma original se pierde en medio de una montaña abotargada de carne ondulante. Los músculos, los huesos y los órganos fluctúan y cambian de un momento a otro ajenos al control consciente del demonio.

La Faz de la Carne confiere las siguientes habilidades Atormentadas especiales.

• Niveles de salud adicionales: El demonio adquiere tres niveles de salud Magullado adicionales a efectos de resistir el daño contundente, letal y agravado.

• Armadura: La ondulante masa de cartílago y carne del demonio le proporciona cuatro niveles de armadura a efectos de absorber el daño contundente, letal y agravado.

• Fauces desencajadas: El metabolismo del demonio es como el de un horno, capaz de consumir virtualmente cualquier material sin sufrir daño. El metal, la piedra o la carne pueden ser engullidas y digeridas con facilidad. La dificultad de los ataques de mordisco se reduce en dos, y el
mordisco inflige Fuerza +4 de daño agravado.

• Regeneración: El demonio regenera un nivel de salud de daño contundente o letal por turno, automáticamente, como acción refleja.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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