Tradicion – Ahl-i-Batin (Batini)

El viento habla. A veces lo hace en el susurro de un amante, otras en el grito del siroco. Como el viento, los Ahl-i-Batin parecen informes, invisibles y elementales. Y, como el viento, hablan con muchas voces.

Estos místicos, maestros de la Conexión, cruzan grandes distancias con facilidad. Durante las Cruzadas los asesinos Batini acabaron con reyes. Ahora sus diplomáticos suavizan las heridas mientras los guerreros firman tregas más permanentes. Cuando es necesario los magos aparecen, realizan su labor y se desvanecen.

Los lazos de los Batini con el Concilio son profundos. Hace mucho tiempo unas misteriosas invitaciones reunieron a decenas de magos. En el hogar de los comerciantes árabes los participantes trazaron los planos de una Telaraña de la Fe. Al final comprendieron que su anfitrión era un hechicero menor actuando en nombre de una comunidad mayor: los Ocultos, cuyo nombre (Ahl-i-Batin) significa «sutil» e «interior».

Tras esa elusiva designación existe un lazo común con cada uno de los demás grupos. Quinientos años antes de Cristo una guerra arcana llevó a una estrafalaria unión. Un agotado grupo Akáshicos tropezó con una danza Extática. Se unieron a ella y uno de sus miembros se enlazó repentinamente con uno de los Extáticos, creando a una nueva entidad de dos rostros llamada el Khwaja al-Akbar. En una rápida serie de revelaciones anunció la Doctrina de la Unidad, según la cual todas las piezas de la divinidad debían reunirse de nuevo en un todo único e indescriptible. Grupos armados de otras sectas interrumpieron esta «Noche de Fana», y la batalla resultante convirtió una tierra fértil e un páramo yerno. Habían nacido los Ahl-i-Batin.

Después de aquella noche los supervivientes se convirtieron en espejismos. Fundiendo sus viejas Artes con las revelaciones arcanas del Khawaja al-Akbar trascendieron el espacio mortal. En el pozo entre el tiempo y la distancia los Batini descubrieron el Monte Qaf, el corazón de la Creación. Allí construyeron la ciudadela Sihr Maqamut y forgaron un lazo común mediante una red telepática, la Naffas Allah, o «Aliento de Dios». A lo largo de varios siglos los Batini se extendieron por Oriente Medio, sembrando la sabiduría entre las tribus en guerra. En sus viajes los Sutiles cruzaron sus espadas con los Whash (Errantes), los Mafgouh Doudi (Nefandos) y otros enemigos seculares. Para prevalecer, los Batini emplearon disfraces, sigilo y distracciones. Su invitación a otros grupos les procuró aliados. Al poco tiempo, el Islam les dio un propósito.

No hay duda de que la Telaraña de la Fe proporcionó un punto de partida para la posterior Convocatoria. Por medio de emisarios, maestros y algún asesino ocasional los Sutiles guían ahora a las divididas Tradiciones hacia la Unidad de la que habló el Khwaka al-Akbar. A pesar de los esfuerzos del grupo, casi todos los magos europeos siguen ignorando a los Batini. Los que siquiera saben de su existencia los consideran musulmanes herejes. Aunque abrazaron fervientemente la fe de Mahoma, (una extensión de su propia doctrina) el grupo sigue escondido detrás de velos de secretismo. Los extraordinarios poderes de Fana son como abominaciones para la mayoría de los hijos del Profeta, por lo que los Batini siguen siendo «sutiles».

Individualmente suelen ser gente encantadora y trabajadora. Consideran la palabra «hechicero» como un insulto, pero la mayoría tolera «mago». El Sutil medio se autodenomina khilwat, silencio. Ese extraño apelativo hace referencia tanto a la comunicación mental que utilizan como al silencio antes de una gran revelación. En esa quietud, Alá susurra a los Iluminados, y ese murmullo se trasporta como el viento.

Filosofía: «la sabiduría no llega por medio de la reclusión, sino por medio de la experiencia. El aprendizaje es vital, pero mas la madurez. La mayoría de los Murid (magos experimentados) dominamos Mente lo suficiente como para lograr una profunda empatía hacia los demás. Combinada con nuestros viajes, estudios y doctrina, los khilwat reflejamos el concepto de la Unidad en uno mismo.

Esta idea es el corazón de nuestras creencias. La Divinidad duerme en el interior de todo el mundo, incluso en el de aquellos que no creen. Todas las cosas están unidas por Alá. Con Su ayuda, nos limitamos a acercar estas conexiones. El Sabr (la perseverancia) fortalece a los hombres sabios, mientras la generosidad los mantiene virtuosos». (Por desgracia, las Cruzadas y la Reconquista se burlan de la Doctrina de la Unidad. ¡Seguro que Alá nunca tuvo esa intención! Enfrentados a la ignorancia y a la traición, los Sutiles ensañan cuando pueden y matan cuando deben. El eterno consuelo «La ilaha illa ‘llah» -Alá es el único Dios- nunca esta lejos de sus labios).

Estilos y herramientas: la magia es el regalo de Alá a sus muttaqi (servidores devotos). El Murid lleva a cabo sus milagros mediante oraciones, meditación cánticos y música. Las matemáticas esotéricas rompen la cadena de la preconcepción mientras la danza libera la mente y el cuerpo. Algunos khilwati practican la alquimia, pero hasta esta gente valora la riqueza espiritual sobre la material.

Organización: algunos Batini evitan la sutileza. Vestidos con adornos de diversas culturas se deleitan en el esplendor árabe. Los más ocultos se disfrazan y esconden sus talentos místicos. A pesar de las ideas preconcebidas, hay muchas Batini mujeres, respetadas como miembros de la comunidad (aunque no siempre como iguales). Éstas toman el título de shaykha y practican la adivinación y la narración.

Casi todos los Batini son Murid, magos de conocimientos limitados. Reunidos en khanaqahs (logias) atienden sus asuntos mundanos. Los khilwati realmente sabios logran llegar a Murshid y viajan al Monte Qaf, en otros Mundos. En casa, las shaykb (Murid de alto rango) mantienen los haraams, lugares de reposo para magos cansados. Cada miembro de la khanaqah recibe su título de una tarea doméstica (el Cocinero, el Portador de la Copa, etc.). El Aliento de Dios los conecta a todos y permite a los Batini comunicarse a grandes distancias.

Primus: Ali-beh-shaar representa a la Tradición, pero deja muy claro que habla en nombre de Murshid superiores. Este «liderazgo oculto» no hace a los Batini muy polulares entre los demás magos, que ponen en cuestión la verdadera lealtad de los Sutiles.

Iniciación: un Murid prueba la sabr de un recluta prometedor por medio de prguntas intrigantes, enigmas y contradicciones aparentes. Si el alumno persevera es llevado a la khanaqah, interrogado y quizás iniciado. Después se convierte en un «hijo» de su «familia» y comienza una instrucción de siete años. Cuando esta termina es aceptado como Murid.

Daemon: el Bös (Flauta) conduce al buscador a los estanques que hay en lo alto del Monte Qaf. Hasta que regrese de nuevo la Flauta silbará monótona, lamentando se separación del Todo.

Afinidades: Conexión, Mente y Tierra.

Seguidores: refugiados moros, comerciantes árabes, sabios errantes, bailarinas del harén, esclavos, agricultores, miembros de la familia.

Conceptos: físico, comerciante, erudito, houri, alquimista, defensor de la fe.

Prefiero ofrecer mi mano a la hoja de mi espada. Ahora me pregunto cual tomaras…

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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