Corax

Insaciablemente curiosos y omnipresentes, los Corax son los espías e informantes de Gaia. Les mueve una imparable ansia de saber, de descubrir secretos y compartirlos.

 

A los Corax no les gusta pelear. Al Corax le vasta con enterarse de todo, salir y enviar a los hombres lobo locales a ocuparse de los malos.

Son unos chismosos incorregibles, y aprovechan cualquier oportunidad para compartir lo que saben con otros de su especie. Pasar la información varias veces asegura que el mensaje llegará, aunque alguno de los mensajeros se pierda.

Gaia los creó para tener a alguien que tuviese el ojo puesto en el mundo y sus trapos sucios. Cuando esos secretos implican asesinatos, corrupción del Wyrm y cosas así, los Corax consideran su deber enviar a alguien cualificado (por ejemplo una manada de Garras Rojas) para que se ocupe del asunto.

Los Corax no necesitan criar como sus Parientes. Más bien los tiene cerca para tener a alguien con quien hablar y que entiende qué es lo que busca. No tienen la habitual alergia de los cambiantes a la plata. En su lugar, es el oro lo que resulta letal para ellos, con las habituales limitaciones según la raza y la forma.

Organizacion

Son criaturas profundamente solitarias. Los hombres cuervo más jóvenes suelen formar bandas, pero estos grupos raramente duran más de un año o dos.

Rasgos

Los Corax son criaturas del Sol, no de la Luna, y como tales no tienen auspicios.

Razas

Sólo hay dos Razas de Corax: homínido y córvido. Un Corax no nace, se hace: el pollo o niño humano destinado a ser hombre cuervo es vinculado a un Huevo Espiritual Umbral. Los Corax no pueden aparearse entre ellos, pues tales uniones son siempre estériles. Por otra parte el Huevo Espíritu puede vincularse a cualquier humano o cuervo: no es necesario ser Pariente para convertirse en Corax.

Un Corax córvido sólo puede crear Corax homínidos y viceversa.

Formas

Los Corax tienen tres formas, una de las cuales evitan asumir en lo posible. Aunque los hombres cuervo se sienten igualmente cómodos con piel o con plumas, es al mezclar las dos cuando las cosas se ponen feas.

Cita

“No me importa que mi prueba sea inútil ante un tribunal de justicia: la saqué del ojo de un muerto, y eso ya es suficiente para mí… así que sigue vigilando los cielos, colega. Yo estaré allí, observando y esperando a que vuelvas a cagarla. Y cuando lo hagas…”