Linaje Feérico: Sátyros (1ª Parte)

Introducción del linaje feérico de los Sátyros.

Salvajes y apasionados, los Sátiros satisfacen sus deseos con abandono. Estos duendes insisten en que la sabiduría se encuentra en la pasión. Si esto es cierto, entonces los Sátiros son con mucho los más sabios de la Estirpe. Aunque el resto puede menospreciar sus maneras terrenales, antes o después vendrán a pedir consejo, algo de apoyo o un muy buen rato.
Los Sátiros son muy conocidos por su falta de comedimiento. Una cabra le dirá alegremente a un Redcap dónde puede encajar su hacha y luego alejarse galopando sin cabeza. Su resistencia también es legendaria. Sea en las fiestas, bebiendo o cargando en la batalla, los Sátiros tienen unas ventajas físicas definitivas sobre sus parientes. Aunque no son tan hermosos como los Sidhe, nunca les faltan amantes. Afirman que se debe a su mentalidad abierta y actitud audaz, pero muchos duendes creen que el Don de Pan tiene que ver con ello.

Sin embargo, la vida de un Sátiro no es sólo deseo y rosas. La mayoría de los Sátiros disfrutan de la soledad y el estudio. La amistad y el ejercicio intelectual también les sostiene. Son buenos confidentes y excelentes filósofos; así mismo, sus competiciones mentales pueden rivalizar con las de la bebida. La poesía, el debate, la filosofía, la música… estas inquietudes más tranquilas les fascinan. Una vez la contemplación se vuelve extremada, no obstante, están listos para experimentar el otro lado de la vida. Al vivir sus vidas al límite, se embarcarán en otra infame juerga carnal. A menudo llevarán a sus compañeros intelectuales con ellos en un esfuerzo por ampliar sus horizontes.

Aunque son muy afables, los Sátiros también pueden ser bastante exclusivistas. Sus bandas de linaje, llamadas tragos, son como grandes familias. Los amigos y amantes, compañeros de juego y enemigos, pueden ir y venir pero los tragos persisten. Si un Sátiro muere o cae bajo la Banalidad, su trago realiza un despertar épico con canciones sin fin y danzas frenéticas. Separar a una cabra de su trago es casi imposible. Sólo el peor de los crímenes podría llevarle al exilio.

La verdad no es nada para ellos sin la belleza, y tienen predilección por las cosas preciosas. Sin embargo, no son materialistas; es más fácil para ellos coleccionar personas con las que jugar hasta que se sienten satisfechos. Esto puede resultar difícil si el compañero de juegos se siente unido a ellos. Al igual que los Sátiros son muy buenos con las ideas, los sentimientos son un misterio para las cabras.

Las pasiones de los Sátiros corren a menudo sin freno porque no saben cómo controlarlas. Un Sátiro Luminoso puede intentar entender a un amante despechado, pero nunca puede ni siquiera imaginar la razón de su dolor. Un Sátiro Oscuro siente piedad de su amante. Pero luego la Estraga libremente al servicio de su pasión. De cualquier modo, esto puede ser peligroso. Cuando la Canción de Pan está en juego, el caos fluye libremente y la mañana siguiente puede ser fatal. Al responder a la llamada de la pasión, los Sátiros siguen su propia sabiduría.