Sociedades Secretas – La Sociedad Teosófica

La Teosofía, que toma su nombre de la palabra griega theosophia, que significa «sabiduría divina», es la creación de Mme. Blavatsky, que fundó la Sociedad Teosófica en torno a su propio sistema. Es importante observar, sin embargo, que la Teosofía como creencia es un sistema popular y considerablemente independiente de la sociedad, y que es ya estudiada por varios grupos no relacionados con Blavatsky. Para la mayoría de estos grupos, y en realidad para Occidente en conjunto, la Teosofía es el modo de iniciación para tomar un primer contacto general con el auténtico misticismo de Oriente. Por consiguiente, el desarrollo continuado de la Teosofía en su totalidad está bastante fuera del control directo de Mme. Blavatsky, habiéndose convertido este hecho en su propia bestia particular. De todos modos, ella sigue contribuyendo al movimiento con enseñanzas adicionales de los mahatmas, adeptos trascendidos, que son sus instructores sobre el plano astral.

El principio central de la Teosofía es que todas las cosas están relacionadas con y emanan de un principio divino superior o energía, y por tanto son la parte de un todo universal que comprende toda la creación. Este tocio, incluyendo la gente micro cósmica dentro de él, está inmerso en un viaje cíclico de evolución, procurando mejorarse y conseguir un estado inconcebible de perfección divina y conciencia de la unidad. Según esta idea, tocias las religiones del mundo contienen una semilla de divinidad, así como la ciencia, el arte, la filosofía y todas las otras áreas del ámbito humano (todo parte del camino que lleva a saber y evolucionar hacia la energía divina central). Como ocurre con las cosmologías cíclicas de la fe que lo inspiró, la Teosofía también incorpora ideas acerca de la reencarnación y el Karma, siendo este último la tendencia cósmica hacia el equilibrio que requiere que buenas acciones sean hechas para responder a acciones negativas y que las negativas que se hagan reportarán otras acciones negativas en represalia.

Encabezando la actual tendencia hacia la extensión del pensamiento místico de Oriente en Occidente, la Sociedad Teosófica y su fundadora Helena Petrovna Blavatsky figuran muy alto en la sociedad de predisposición crédula, tanto popular como oculta. Desde su formación en 1875 en la ciudad de Nueva York por Madame Blavatsky y su campanero, el coronel Henry Steel Olcott, la Sociedad se ha dado a conocer en todo el mundo tanto por sus fantásticas proclamas como por los esfuerzos orales de sus detractores para desacreditar dichas declaraciones. Para dejarlo claro, la Sociedad Teosófica no es tanto una sociedad secreta como es una sociedad con un limitado atractivo y una accesibilidad intelectualmente peculiar. El resultado final es más o menos el de ser secreta: pocas personas saben qué ocurre con la sociedad, aun cuando aparece en las noticias.

La Sociedad, ahora con base en Adyar, India, enseña un sistema místico novedoso que incorpora técnicas de la fe hindú y budista junto con capacidades de médium y psíquicas muy comunes entre los espiritistas de décadas recientes. La Sociedad no es estrictamente Teosófica, sin embargo, sino un grupo suplemental a ella y fundado sobre tres principios básicos. Primero, está dedicada a la formación y la encarnación de una hermandad universal, sin hacer distinción alguna por sexo, raza, fe o similares. Segundo, la Sociedad debe emprender estudios comparativos de religión, filosofía, ciencia, artes y otras áreas de actividad humana a fin de entender mejor las verdades subyacentes de tocias ellas, y el camino para evolucionar, que es la raíz de tocias estas actividades. Por último, la investigación de los fenómenos sobrenaturales o inexplicados, tanto en la naturaleza como en las capacidades humanas tiene importancia suprema en la búsqueda de las verdades ocultas y la sabiduría. Es igualmente tácito el deseo de frustrar lo que es visto como un sofocante dominio por parte de la cristiandad de la espiritualidad cotidiana de Occidente; un deseo que se convierte rápidamente en un asiacentrismo intolerante. En contraste con su cosmología elegante y sus principios de fundación relativamente sencillos, la Sociedad Teosófica es blanco de un volumen desproporcionadamente alto de descréditos, acusaciones de fraude y conspiración, e incredulidad materialista.

Se dice que Mme. Blavatsky y sus socios cercanos en la orden hacen uso de trucos comunes de prestidigitación en sus sesiones de espiritismo para impresionar al crédulo, y que realizan una considerable cantidad de teatro para dar crédito a sus declaraciones de pupilaje por parte de maestros astrales ascendidos. Esto es una prueba del celo de la Sociedad o de su astucia que, a pesar de los ataques, sigue prosperando.

Oportunidades

Para los raros Vástagos que procuran justificar su estado con un deseo de realización espiritual, la idea Teosófica de la universalidad de lo divino es muy atractiva. Desde un punto de vista más general, tanto el movimiento como la Sociedad hacen piña principalmente con aquellos que son asimilados desde un estilo de vida marginal y el estatus de forastero. Los vampiros de ideas similares podrían moverse fácilmente entre estos clichés tan de moda. La Teosofía es, para aquellos con necesidad de ello, un tema dl: portada excelente para europeos excéntricos en el extranjero, en la India, y viceversa.

Juicios en cuanto a las verdaderas motivaciones de sus fundadores aparte, la Sociedad Teosófica está muy interesada en obtener beneficio de sus esfuerzos. Este deseo es una herramienta apropiada con la que aferrarse al grupo.

H. P. Blavatsky muere el 8 de mayo de 1891 cuando la gripe complica sus problemas renales de tocia la vicia. Al menos eso es lo que ellos dicen.

Secretos

Muchos de los cargos de fraude que han siclo presentados contra la Sociedad son verdaderos. Blavatsky tiene un apetito descomunal por el teatro y se ha visto frustrada en muchas ocasiones en sus tentativas de añadir drama al, por ejemplo, generalmente sombrío negocio de la meditación. Entre sus otras faltas, era una plagiadora prolífica, y pasajes completos de sus escrituras son tomados casi textuales de trabajos más viejos. Es probable que los Ravnos hindúes se hayan divertido inmensamente con la facilidad con la que pueden infectar Europa con tocio tipo de sandeces rebuscadas, simplemente deslumbrando a un miembro perteneciente a la Sociedad Teosófica, que esté de visita.

Destino

Como casi todos sus pares, la Sociedad se divide y Re divide una y otra vez en una variedad de nuevos grupos durante el próximo siglo. La Sociedad y sus enseñanzas sobreviven a las Noches Finales están tan solo por detrás del Dorado Amanecer en cuanto a su relevancia para el ocultismo y los movimientos de la Nueva Era. Si nos referimos a la divulgación de prácticas Orientales en Occidente, en cambio, la Sociedad es casi la única responsable. Las ideas que Blavatsky extendió por primera vez a finales del siglo XIX continúan siendo los conceptos orientales y derivados más populares un siglo más tarde.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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