Banalidad: Qué es; cuáles son sus efectos; cómo se gana y cómo librarse de ella.

A continuación explicaremos qué es la Banalidad, sus efectos, cómo se gana y cómo librarse de ella.

La incredulidad amenaza la propia existencia de las hadas. La cortina de duda y racionalidad que los humanos alzaron siglos atrás para explicar sus miedos no sólo separa el mundo mortal del Ensueño, también erosiona la chispa de creatividad que alimenta la esperanza y la imaginación. Los duendes llaman a esta negación universal del espíritu de la creatividad: Banalidad, porque busca reducir lo maravilloso a mundano, lo milagroso a ordinario, y lo inexplicable a imposible. Muchos ancianos de la Estirpe se refieren a esta fuerza destructora de incredulidad y cinismo como la Noche Sin Fin o el Largo Invierno, porque epitomiza la oscuridad, la tristeza y el frío despiadado. Es la muerte del espíritu.

La Banalidad nubla las mentes de los mortales ante las maravillas del mundo que los rodea y les ciega a las posibilidades de mejorar sus sombrías vidas.

La Banalidad gobierna el Mundo de Tinieblas, lanzando su helada sombra sobre los paisajes urbanos y los campos arruinados. El contacto con esta fuerza malévola amenaza con extinguir la llama de la magia feérica. Apresada en su fría garra de hierro, el Ensueño se desvanece. La Estirpe teme a la Banalidad más de lo que temen a cualquier otra cosa, incluso a la muerte, porque el día en que la última hebra de Glamour caiga presa de su racionalidad sin mente, el Ensueño desaparecerá para siempre.

En términos de juego: la Banalidad es una medida del grado en que la racionalidad e incredulidad mortal han afectado a una persona, hada o lugar. Es uno de los rasgos de Temple. Indica lo inmerso y corrompido que está tu personaje por la realidad y la incredulidad de la humanidad. Cuanto más viejo sea el Aspecto de un changeling mayor será su puntuación de Banalidad.

Cualquier cosa que aleja la maravilla de los ojos de un niño, cualquier cosa que nos enseña a no creer en la magia o en las hadas es una fuente de Banalidad y es la perdición de los duendes. El efecto de la Banalidad sobre un personaje se mide con su puntuación temporal de Banalidad. Describe hasta qué punto el mundo mortal ha corrompido en el personaje la capacidad de soñar y de encontrar lo maravilloso de las cosas que le rodean.

Efectos de la Banalidad:
– Si la Banalidad temporal de tu personaje excede alguna vez su Glamour permanente, empieza a deslizarse hacia las Nieblas, revirtiendo a su aspecto moral y olvidando que pertenece a la Estirpe. Esto sólo ocurre, generalmente, entre historias, cuando el personaje no está implicado de forma activa con otros duendes.

– La Banalidad planea tanto sobre los mortales como los seres sobrenaturales, como un escudo de incredulidad. Para usar Glamour en alguien o algo, el personaje ha de luchar primero contra su puntuación de Banalidad. La mayoría de los humanos tienen puntuaciones de Banalidad de 7 o más.

– Para encantar a alguien, un hada debe superar primero la Banalidad del objetivo. La dificultad del encantamiento puede ser igual o mayor que la puntuación de Banalidad del objetivo, a discreción del Narrador.

– Cuando un personaje intenta afectar a un objetivo con un cantrip, la Banalidad del blanco afectará las posibilidades de éxito. La dificultad de los cantrips debe reflejar la Banalidad del objetivo; debería ser la dificultad normal determinada por el Narrador o la puntuación de Banalidad del blanco, lo que sea mayor.

– Los seres que tienen una puntuación de Banalidad de 8 o más afectan físicamente a las hadas. Los duendes pueden sentir náuseas, sufrir jaquecas o simplemente volverse muy quisquillosos y beligerantes. Esto ocurre especialmente si el hada pasa algún tiempo en compañía de gente con una Banalidad elevada, y empeora progresivamente cuanto más permanece allí. (Los mortales normales y el resto con una banalidad de 7 o menos no causan este efecto).

Ganar Banalidad
– Ganas un punto de Banalidad temporal cada vez que tu personaje usa su propia Banalidad para resistir un Cantrip.

– Si tu personaje intenta superar la Banalidad de un ser y falla, gana un punto de Banalidad temporal.

– Destruir tesoros y a algunas quimeras puede causar que tu personaje gane Banalidad temporal

– Matar la forma quimérica de un hada hace que tu personaje gane 1 punto de Banalidad temporal; acabar también con la vida mortal del duende añade otro punto.

– Pasar tiempo en presencia de una Banalidad muy elevada puede afectar a tu personaje y darle Banalidad temporal. A discreción del Narrador el personaje puede ganar Banalidad temporal basándose en la puntuación de Banalidad del ser, objeto o lugar a cuya presencia se haya expuesto. Como regla general, un personaje gana 1 punto temporal por cada punto que tenga el otro por encima de 7, por cada escena pasada en su presencia.

– El Narrador puede asignar arbitrariamente Banalidad temporal si cree que tu personaje está siendo demasiado mundano.

– Si tu Banalidad temporal excede los 10 puntos, ganas 1 punto permanente de Banalidad.

Librarse de la Banalidad
Tu personaje se puede librar de los puntos temporales de Banalidad de varias formas:

– Cada vez que se supone que un personaje gana un punto de Banalidad temporal puede escoger añadir un dado de Pesadilla a sus tiradas de cantrip en vez de sumar el punto.

– Cuando ganas un punto de Glamour temporal puedes, en vez de añadírtelo, borrar un punto de Banalidad temporal. Pero se decide justo cuando ganas el punto de Glamour temporal.

– Con la aprobación del Narrador, tu personaje puede decidir realizar una búsqueda que reducirá su Banalidad permanente. Estas búsquedas implican normalmente un juramento, que atará al hada a la tarea y la castigará si no consigue completarla. Una vez decidida, la búsqueda debe terminarse con éxito o el personaje gana un punto de Banalidad permanente en vez de perderlo. Cualquiera de los tres tipos de búsqueda sirve para este propósito, pero los detalles de la misma han de ser aprobados por el Narrador:
La Búsqueda de Hazaña: El duende ha de jurar que realizará cierta tarea, como recobrar un objeto perdido o rescatar a alguien.

La Búsqueda de Inspiración: Se escoge un individuo y el hada ha de pasar los meses siguientes o años (dependiendo de lo que dure) para llevar la grandeza a dicha persona. El duende no puede interferir directamente de ninguna forma, sólo puede inspirarle.

La Búsqueda del Ensueño: Un hada puede intentar llevar el Ensueño a la vida de un mortal. Se escoge un individuo, normalmente uno firmemente aferrado a su propia Banalidad. El duende debe conseguir que el mortal vuelva a vivir con un sentimiento de alegría, reverencia y maravilla con respecto al mundo que lo rodea. Este proceso puede llegar años o una sola noche. Sin embargo, una vez lo ha conseguido, este mortal se convierte en su responsabilidad, y si alguna vez el mortal vuelve a caer presa de la Banalidad, el duende tiene el deber de rehacer el milagro.

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