El Clan Cappadocio – 20 Aniversario

¿Os incomodan mis métodos? No deberían.
Si queréis encontrar algo eterno, debéis estar preparados para enfrentaros a las crueldades de la muerte.

 

Para los Capadocios, la muerte es un misterio que debe ser reverenciado, estudiado y, en última instancia, resuelto. Algunos buscan sus respuestas en la disección y el estudio de los cadáveres. Otros entran en comunión con los muertos o usan las magias propias del Clan para explorar las profundi­dades del Inframundo. Los Capadocios son los guardianes del saber y los historiadores de los Cainitas, y dominan la poderosa Necromancia para ayudarlos en su búsqueda del dominio de la no-vida.

El Fundador del Clan, Cappa­docius, no parece estar muy ansioso por compartir su historia personal con su Clan, aunque imparte libremente su sabiduría a los Antiguos del Clan. Ésta in­cluye cualquier cosa que va desde vagas instrucciones para buscar los misterios de la muerte hasta impartirles grandiosas visiones apocalípticas y de utópicas ciuda­des subterráneas. Es habitual que los miembros del Clan discutan estas visio­nes ya sea en textos eruditos o durante sus reuniones regulares en Erciyes.

Uno de los bien guardados Poderes de los Capadocios es la Disciplina Necromancia. Pese a que muchos Cainitas consideran que practicar Necromancia es desagradable o incluso inmoral, se hace difícil negar su poder o efectividad en las circuns­tancias correctas. A pesar de que los Capadocios rara vez buscan la notoriedad de un principado, es habitual encontrarse a uno de ellos ac­tuando como senescal o consejero (como Lord Camden, Chambelán de Londres) de una autoridad política superior.

Sobrenombre: Necromantes, Ladrones de Tumbas.

Apariencia: Los Capadocios son un Clan cosmopolita y se les puede encontrar desde Tierra Santa a los monasterios de Irlanda. Suelen vestir de forma conservadora, pues mu­chos Necromantes pertenecían en vida a órdenes religiosas. Cuando viajan entre los mortales, el Clan de la Muerte se viste de manera que puedan ocultar sus rasgos. Son comunes los velos y las capas con capucha. Los miembros del Clan más exagerados pueden portar máscaras funerarias o mortajas.

Refugio: Como muchos erudi­tos, los Necromantes tienden a ser prácticos en cuanto a alimentación y alojamiento. Se alimentan cuando surge la oportunidad y crean refugios prácticos y seguros. Nor­malmente no son escrupulosos si deben alimentarse de cadáveres (o futuros cadáveres). Muchos ne­cesitan un suministro constante de cadáveres para la Necromancia, y los Necromantes urbanos suelen ad­quirirlos de procuradores locales.

Trasfondo: Entre los Ne­cromantes los místicos, poetas, cenobitas y derviches son tan comunes como los eruditos, magos y cirujanos. Por norma, los Capadocios no Abrazan por capricho. Sin embargo, el Clan es diverso y cosmopolita, y los Necromantes proceden de todos los estratos. Una mente curiosa y cierta perspicacia para contem­plar los misterios de la vida y la muerte son más importantes que la educación mortal, la profesión o la influencia.

Creación de personajes: El Clan de la Muerte tiene mucha estima por los Atributos Mentales y los Conocimientos como Medicina u Ocultismo.

Normalmente, los Atributos Físicos van en segundo lugar, con especial interés en las habilidades manuales o Resistencia. Raro es el Capadocio con un Atributo Social alto, aunque un Necromante taimado y manipulador podría sacar ventaja del hecho de que la mayoría de los demás Cainitas no ven a los Capadocios como rivales políticos.

Muchos Capadocios siguen el Camino del Cielo y consideran la religiosidad y la moralidad como un medio para alcanzar el conocimiento de Dios y así triunfar sobre la muerte. Otros toman una aproximación más distante y siguen el Camino de los Huesos.

Disciplinas de Clan: Auspex, Fortaleza, Necro­mancia.

Debilidad: La afinidad de los Capadocios con la muerte ha quedado marcada indeleblemente en sus rasgos. Todos ellos tienen un aspecto ceniciento y cadavérico, y son incapaces de fingir la apariencia de vida gastando Vitae como otros vampiros. Esta condición se vuelve más pronunciada a medida que el vampiro envejece, haciendo que sus Antiguos parezcan cuerpos momifica­dos. Este lúgubre aspecto hace que los Capadocios tengan un +2 a la dificultad en cualquier tirada Social que pudiera verse perjudicada por una apariencia cadavérica.

Organización: Cada diez años se convoca una gran reunión del Clan en el monasterio de Erciyes, una antigua ciudad construida por orden del propio Cappadocius. Allí, los Necromantes parlamentan unos con otros y examinan las valiosas colecciones de conocimiento Cainita que atesoran, incluyendo los Fragmentos de Erciyes, la versión más completa del Libro de Nod. Por supuesto, no asisten todos los miembros, pues el viaje es complicado. Esto lleva a la idea que la proximidad física con Erciyes otorga un favor adicional en los asuntos del Clan.

Los miembros del Clan también se reúnen informalmente en las universidades mortales o intercambian corresponden­cia mediante largas epístolas unos con otros sobre asuntos eruditos.

Estereotipos
  • Assamita: Pisa con cuidado. Aprende lo que puedas y retuerce sus leyes para aplacarlos cuando debas.
  • Seguidores de Set: No tienes nada que ofrecerme salvo un cuchillo clavado en la espalda. Vete.
  • Lasombra: Hay dos tipos de Lasombra. Uno es un maestro de títeres sombríos que gobierna mediante mentiras y argucias. El otro conoce las verdaderas profundidades del Abismo y su conocimiento es peligroso, seductor y poderoso. No siempre es fácil diferenciarlos.
  • Malkavian: Cuando me he aventurado en las tierras del más allá, encontré a un grupo de Muertos con garras terriblemente retorcidas y ojos más negros que la noche. Se movían al unísono y relataban en coro el oscuro conocimiento del Abismo. No dudo que esas viles criaturas no querían otra cosa que mi fin. Y aun así los encuentro más directos y útiles que intentar tratar con un Malkavian.
  • Nosferatu: ¿Qué tipo de Necro­mante sería si rechazara tratar con cosas feas o apestosas?
  • Toreador: Una calavera son­riente atesora más secretos que una cara pintarrajeada.
  • Tremere: Impresionantes, aun­que no admirables.
  • Ventrue: Se apresuran en re­cordarnos que son nuestros gloriosos patronos y protectores, pero se demoran en proporcionarnos protección cuando más la necesitamos. Quizás debiera haber un cambio.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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